Valencia Basket vuelve a acariciar la gloria europea

La contribución de Mike Tobey resultará fundamental en la final

La contribución de Mike Tobey resultará fundamental en la final

Las taronja disputarán a partir del próximo día 9 su octava final europea. Detener el peligroso arsenal del Alba Berlín de Aíto García Reneses, el reto.

La exhibición de buen baloncesto y tensión competitiva realizada ayer en Kazan coloca por derecho propio al conjunto dirigido por Jaume Ponsarnau en su octava cita con un título continental. La cuarta conquista y el billete para la próxima edición de la Euroliga, a sólo dos triunfos de distancia.

Instalados en la cúspide de la competición

Con anterioridad a la creación del torneo fetiche de Valencia Basket, los taronja ya habían conseguido alcanzar las mieles de la lucha por la conquista de la extinta Copa Saporta. Sendas finales saldadas sin éxito frente a dos potentes conjuntos italianos - Benetton en 1999 y Montepaschi Siena en 2002 - servían como aviso para lo que después llegaría en forma de palmarés tangible.

Únicamente un año después, paralelamente a la fundación de la nueva Copa ULEB - ahora Eurocup-, Valencia Basket inauguraba su palmarés de títulos continentales al derrotar al cuadro esloveno del Krka Novo Mesto dirigido entonces por Neven Spahija. Precisamente bajo los mandos del preparador croata, el durante esa etapa Power Electronics Valencia derrotaba al Alba Berlín en la final - buen presagio para lo que se nos avecina - en el marco de la Eurocup 2009-10. 

El quinto choque con premio de esa índole para la entidad se llevó a cabo en Moscú bajo el sinsabor que propició en 2012 el hecho de encontrarse con un Khimki superior que fue capaz de llevarse el gato al agua, eso sí, amparado por la ventaja que le confería la casera labor arbitral.

Poco hubo que esperar para que Velimir Perasovic y los suyos se resarcieran. Concretamente dos años más tarde se pudo comprobar que los conjuntos rusos no eran inalcanzables; cayendo sucesivamente el propio Khimki, Nizhny Novgorod y otro tradicional íntimo enemigo como Unics Kazan anestesiados bajo el influjo del brillante juego desplegado por los taronja a lo largo de ese curso 2013-14.

En torno al último precedente, pese a que guarda similitudes con la edición actual, cabe destacar su valor a la hora de servir como aprendizaje. Con la situación controlada en el partido definitivo de la final, Unicaja logró remontar 15 puntos a los valencianos en la que fue la primera edición del torneo bajo el formato vigente. La consecución del título de la Liga Endesa dos meses después sería la primera consecuencia positiva de una noche de lo más amarga. 

Favoritos... ¿Posible arma de doble filo?

Valencia Basket se va a enfrentar, a partir de la apertura de la serie final el próximo nueve de abril en la Fonteta, a un conjunto que practica un baloncesto alegre y desenfadado. Con lo que todo ello conlleva, el último paso en pos de alzarse con el campeonato contará con la oposición de algo más que un convidado de piedra. Y es que, a pesar de la inexperiencia de algunos de sus mimbres, el cuadro teutón ha crecido de forma exponencial con el devenir del torneo.

De forma ineludible, dicha circunstancia nos obliga a relacionar esta particularidad con la presencia de Aíto García Reneses en el banquillo del equipo de la capital germana. La progresión de jugadores, hasta el momento, con limitada repercusión en el espectro del basket europeo como Rokas Giedratis, Martin Hermannsson o Franz Wagner nos evoca, en gran medida, a la llevada a cabo bajo sus órdenes por algunos de los máximos protagonistas de nuestro deporte en el Viejo Continente durante las últimas décadas.

Pero sí dos hombres destacan por encima del resto dentro la estructura del histórico club alemán - también es campeón europeo como vencedor de la Copa Korac 1994-95 -, éstos no son otros que los norteamericanos Peyton Siva y Luke Sikma. El base formado en los Cardinals de Louisville, con promedios que rondan los 20 puntos y 10 asistencias en lo que llevamos de eliminatorias, viene erigiéndose en eje del conjunto y principal base de la competición. Mientras tanto, la ovación para el ala-pívot ex taronja, uno de los artífices del título de la Liga Endesa dos campañas atrás, a buen seguro, obrará como justo reconocimiento para un hombre que continúa demostrando su elevadísimo IQ baloncestístico en tierras teutonas.

Así pues, la confrontación de estilo no puede, a priori, presentarse más apasionante entre la mejor defensa por números desde el Top16 - Valencia Basket -, y el conjunto que consigue anotar más puntos durante toda la competición - Alba Berlín -. Quien sea capaz de imponer sus parámetros de juego tendrá mucho ganado. 

 

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