06 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La "fiesta" de Mariano Rajoy en la discoteca más exclusiva de todo el mundo

Rajoy, en un barco en Ibiza

Rajoy, en un barco en Ibiza

Así son las sorprendentes vacaciones del expresidente del Gobierno en Ibiza, frecuentando los establecimientos que tanto gustan a Ronaldo o Jhonny Deep.

¿Qué tienen en común Mariano Rajoy y Messi, Michael Jordan, Ronaldo o Johnny Deep?  En apariencia, absolutamente nada. Y sin embargo, algo les ha unido, aunque parezca sorprendente: su pasión por la misma discoteca-restaurante de Ibiza, llamada 'Lío', tal vez las más exclusiva del mundo en su género, un espacio de lujo y cierto desenfreno donde se puede cenar como en el Palace mientras un artista puntero emula a Queen y entona su célebre Bohemian Rapsody.

Todos los detalles de las locas vacaciones del expresidente del Gobierno los cuenta el periodista Javier Negre en El Mundo, completando las imágenes de Rajoy que ya había visto media España: ésas que le presentan, en pleno fragor de la batalla política en el Congreso, dándose un chapuzón desde un barco en las azules aguas baleares.

Ahora se sabe que el descanso no es solo diurno y que, por las noches, Mariano lo da todo en el establecimiento, con su esposa Viri y un grupo de amigos de la máxima confianza. 

 

 

Que para eso está jubilado de la vida política y puede disfrutar de su holgada posición económico fruto de los años de ahorro en política y de su plaza de registrador de la propiedad, sacada antes de que se estrenara en política como concejal en Galicia.

El sitio de moda

"Es el lugar de moda, donde hay que reservar mínimo con tres meses de antelación para cenar en junio y un año antes en agosto. Rajoy pasó desapercibido porque nuestro público es 85% extranjero. La mayoría de los españoles no se pueden permitir estos precios", explica a Negre un empleado de Lío, donde el expresidente estuvo el pasado fin de semana y coincidió con otra personalidad, el decano del Colegio de Abogados de Madrid, José María Alonso.

"Ver al que fuera el jefe del Ejecutivo más introvertido y austero de la democracia en una sala donde un jeque ha llegado a dejar propinas de 80.000 euros era extraño. Le habíamos visto bailando Mi gran noche de Raphael en una discreta boda, pero ir a un rincón de lujuria frecuentado por famosos y mujeres de voluptuosas curvas sorprendió a los escasos españoles que allí se dieron cita", explica el periodista, antes de enmarcar la anécdota en el contexto vacacional de Rajoy y Viri en estas fechas.

"La presencia de Rajoy pasó menos desapercibida un día antes en el beach club de Formentera, El Beso. Hasta allí acudió con su misma pandilla en un yate de nombre Blue Six y bandera española. Una embarcación propiedad de un amigo suyo de toda la vida de 16 metros de largo por cinco de ancho. El grupo fondeó el barco frente al club de playa y una zodiac del local les condujo hasta una mesa que había reservado un amigo de Rajoy tres meses atrás. No avisó cuando hizo la reserva de que le acompañaría el ex jefe del Ejecutivo y su visita pilló por sorpresa a los responsables del negocio", termina.

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