03 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El impactante vídeo del meteorito que ha provocado espanto en Madrid y Toledo

El fenómeno astronómico ha tenido como consecuencia una bola de fuego que ha atravesado el cielo de madrugada.

Desde comienzos del siglo XVIII se han contabilizado la caída de una veintena de meteoritos sobre España, si bien se trata de un fenómeno bastante usual a lo largo y ancho del mundo. De hecho, los científicos cifran en torno a 17.000 los fragmentos de asteroides que caen cada año en la tierra.

Habida cuenta de la poca frecuencia que tienen en España, ha llamado poderosamente la atención lo que ha podido verse durante la última madrugada en el cielo de Madrid y Toledo. Una bola de fuego muy brillante que ha cruzado el firmamento y que ha podido verse a 400 kilómetros de distancia, prácticamente en todo el país.

 

Dicha bola de fuego ha sido la consecuencia del impacto sobre la atmósfera de una roca procedente de un asteroide. El fenómeno ha sido registrado desde el Complejo Astronómico de La Hita (Toledo). 

 

A 72.000 kilómetros por hora

El meteorito entró en la atmósfera a 72 mil kilómetros por hora y ha dado lugar a un fenómeno que ha llegado a ser casi tan luminoso como la Luna llena.

Los detectores instalados en La Hita trabajan en el marco del Proyecto SMART, que se desarrolla desde el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) con el objetivo de monitorizar continuamente el cielo para registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar.

También ha sido grabada por los detectores que esta misma red de investigación tiene instalados en los observatorios de Calar Alto (Almería), La Sagra (Granada) y Sevilla, según ha informado La Hita en nota de prensa.

Este fenómeno ha sido analizado por el investigador responsable del Proyecto SMART, el astrofísico José María Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). Este análisis ha permitido determinar que la roca que originó esta bola de fuego entró en la atmósfera a unos 72 mil kilómetros por hora sobre el noreste de la provincia de Toledo. Debido a esta elevada velocidad, el brusco rozamiento con el aire hizo que la roca se volviese incandescente a una altura de unos 81 kilómetros sobre el nivel del suelo, generándose así una bola de fuego casi tan brillante como la Luna llena.

 

Fue precisamente su gran luminosidad lo que provocó que el fenómeno pudiera verse desde más de 400 kilómetros de distancia. La bola de fuego avanzó en dirección noroeste y sobrevoló el sur de la Comunidad de Madrid, extinguiéndose a una altitud de unos 34 kilómetros sobre la localidad de Fuenlabrada. El estudio realizado ha podido determinar también que la roca se desintegró totalmente en la atmósfera, por lo que ningún fragmento consiguió llegar al suelo.

 

 

 

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