El calor provoca mareos y desmayos en los hospitales de campaña

Los polémicos hospitales de campaña se enfrentan ahora a un grave problema de salud laboral producido por una instalación de climatización inadecuada.

La temperatura sube en los hospitales de campaña. Y no se trata de un juego de palabras. Con la vista puesta en la 'fase 2' de la desescalada, los tres hospitales instalados en las capitales de Comunitat siguen sin cumplir con la normativa. Abiertos apresuradamente hace un mes, el 25 de abril, estas instalaciones provisionales que fueron definidas por el consejero de Bellcomm Information Systems SL -una de las adjudicatarias- como "campamento de refugiados", se ha enfrentado esta semana a un grave problema de salud laboral, producido por una instalación de climatización que no es adecuada, tal como ya informó ESdiario el pasado 4 de mayo.

 

Una inadecuación normativa que deja muy mal a la consellera de Justicia quien, evidentemente mal asesorada, llegó a informar: "Las instalaciones se han construido de acuerdo a la normativa de seguridad de infraestructuras hospitalarias que es más exigente que la normativa aplicable a los equipamientos de emergencias, como correspondería a este tipo de centros".

Las afirmaciones de Gabriela Bravo  generaban dudas, según los expertos que consultó ESdiario y que esta semana se han confirmado. Con una temperatura media veraniega de 29º, en el exterior, en la interior de las carpas -de lonas de poliéster con inducción de PVC,- han sido muy superiores a lo que la normativa de salud laboral permite. 

Las instalaciones de los hospitales de campaña a día de hoy no parecen adecuadas ni para atender pacientes -que por suerte no han tenido que emplearse, ya que dos meses después de inicio siguen sin estar acabadas- ni están preparadas para trabajar en su interior habiéndose producido, según han denunciado trabajadoras consultadas, desmayos y mareos entre el personal.

Sanitarios que, por las prisas en darles un uso a estas instalaciones que han costado más de 10 millones de euros, están llevando su trabajo, realización de test del COVID-19, en condiciones de riesgo para su salud, enfundadas en monos impermeables y portando protecciones como mascarillas, gafas y pantallas que, unido a las altas temperaturas en el interior de las carpas de PVC provocan situaciones no deseables, habiéndonos comentado que están trabajando en "saunas".  Las primeras denuncias a salud laboral ya han sido presentadas. 

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