10 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La "cuadratura del círculo" que el PP creía imposible y está a punto de darse

Los populares arrancan la campaña con la moral alta y un objetivo: sacar un escaño más que Sánchez, a quien todo lo está saliendo mal. El cambio en dos meses ha sido de la noche al día.

"Hay partido y un buen resultado en camino". Así lo ve Pablo Casado y así lo expresó este jueves en el Foro ABC, en las horas previas al arranque oficial de una campaña con la que los populares ni habrían soñado. 

¿Cuál es el listón ahora, la línea del éxito?, le preguntó el moderador. "Un escaño más que el PSOE, y entonces me comprometo a desbloquear la formación de gobierno", afirmó. Y sonó convencido, porque los trackings vienen dibujando una izquierda apática y desmovilizada y las encuestas sitúan ya al centro derecha a su mismo nivel. Siempre y cuando se elimine a los partidos independentistas y nacionalistas de la ecuación. 

Hace un par de meses, a lo máximo que aspiraban los de Pablo Casado era a mejorar los 66 escaños obtenidos en abril y, como mucho, llegar a los 85 para armar una oposición fuerte.

Por aquel entonces la dirección nacional hablaba, en hipótesis y sin ningún convencimiento, de una "cuadratura del círculo" -textualmente- que tendría que darse para estar en condiciones de disputarle algo a Pedro Sánchez: desmovilización de la izquierda, fragmentación de ésta a costa de la irrupción de Íñigo Errejón, pérdida del miedo a Vox y concentración del voto del centro derecha en torno a las siglas del PP. Amén de una alta participación en el centro derecha.

Y resulta que a diez días de las elecciones, ese escenario que parecía un sueño se está cumpliendo casi al pie del guión. Y ahora los populares rondan los 100 escaños y ya no les da miedo inflar las expectativas. Todo lo contrario: es parte de la estrategia.

"Pedro Sánchez ha presentado estas elecciones como un plebiscito. Y en las consultas solo hay sí o no. Si la pregunta es, '¿usted quiere que siga gobernando Pedro Sánchez?', va a haber más noes que síes", aventuró Casado.

"En el referéndum 'Sánchez sí o Sánchez no' esperamos aglutinar a los españoles", continuó. Le preguntaron a renglón seguido si cree que el candidato del PSOE debe dimitir si saca menos de los 123 escaños de abril. "Cuando se pierde un referéndum lo normal es que dimita. Si quien ha tomado como rehén a la sociedad para mejorar su resultado, lo empeora", añadió.

El plan Casado pasa no solo por apelar al votante de centro derecha, sino incluso a los socialdemócratas desencantados con Sánchez. Así, el candidato del PP recordó que en las mayorías absolutas de José María Aznar y Mariano Rajoy, hubo "mucho votante" de ese espectro ideológico. 

"Apelamos a ese proyecto compartido, unido. Yo quiero ser el presidente de todos. Sánchez no capaz de pactar con nadie", zanjó.

El desayuno estuvo algo desangelado en comparación con el poder de convocatoria que suele exhibir Casado. Tenía explicación: en pleno comienzo de la campaña, la gran mayoría de los dirigentes populares están haciendo eso, campaña.

Sí estuvieron, entre otros, la presidenta de la Comunidad de Madrid y el alcalde de la ciudad, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez Almeida, Teodoro García Egea y la número dos de la candidatura por Madrid, Ana Pastor

Ante ellos y ante la prensa presentó el líder de los populares lo que llamó un "plan España" para Cataluña, para "recuperar afectos".  

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