18 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT
ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE

¡Atención!: ¿Sabías que las inundaciones también afectan a nuestra salud?

Sufrir las consecuencias de una catástrofe puede derivar en un estrés postraumático

No terminamos de levantar la cabeza tras las primeras inundaciones en muchas regiones de España, cuando la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) o “gota fría” nos golpea de nuevo dejando ciudades y campos totalmente arrasados, muchas personas sin hogar que lo han perdido todo y desgraciadamente 7 personas fallecidas.

Con solo ver las dantescas imágenes que aparecen en los medios de comunicación, nos podemos hacer una clara idea para justificar que se determinen como “zonas catastróficas” y que necesitan de la ayuda de todos.

Lo primero es la seguridad y la salud de todos, por lo que se ha de tener un especial cuidado con los alimentos, los medicamentos y el agua estancada, que pueden poner en riesgo nuestra salud, como en las personas que han recogido partes de los atunes que el mar ha devuelto a las playas de La Manga y que desde luego no son nada recomendables, porque presentan un alto nivel de descomposición al llevar días muertos y contienen peligrosos niveles de histamina, que pueden desencadenar serias reacciones alérgicas.

 

Tras las inundaciones, el Síndrome de Estrés Postraumático

Ante una catástrofe natural como ésta, igual que sucede en tantas y tantas ocasiones en las que tenemos que lamentar la muerte de nuestros seres queridos o perdemos nuestros enseres, nuestros recuerdos, nuestro modo de vida y nuestra casa, aparece en muchas ocasiones lo que denominamos en medicina como “síndrome de estrés postraumático”, algo a lo que los profesionales sanitarios y especialmente los que desarrollan su trabajo en la red de Atención Primaria, tendrán que hacer frente como ya lo hicieron y con éxito, tras otras muchas catástrofes naturales o provocadas, o como lo hacen cada día al atender a los familiares de las personas que pierden la vida cada fin de semana en un accidente de tráfico.

 

Conozcamos los síntomas del Síndrome de Estrés Postraumático

Las inundaciones que estamos viviendo en estos momentos, sin duda que tienen y tendrán un gran impacto económico y social, pero también pueden afectar a la salud de muchas personas, sobre todo por su impacto emocional.

El Síndrome de Estrés Postraumático es un verdadero “mecanismo de defensa” de nuestro organismo, que aparece tras un hecho inesperado en la vida de una persona, con resultado de muerte o grave problema de salud, como un verdadero estado de “shock emocional” que puede darse durante la inundación, inmediatamente después o dos o tres semanas tras la vivencia del desastre.

Enseñamos a nuestros alumnos en la Facultad que el ser humano ha de contemplarse siempre dentro de la esfera “bio-psico-social” para valorar su estado de salud, y esto lejos de ser una concepción meramente teórica, se ha de contemplar atendiendo a los síntomas que aparecen en estos casos: rememoración de lo sucedido, miedo a volver a vivir la situación, sentimiento de culpa, tristeza y angustia vital, ansiedad, insomnio y pesadillas, irritabilidad, indiferencia ante los seres queridos, amnesias lacunares, y a veces incluso puede llegar a desencadenarse un cuadro depresivo que necesita un tratamiento específico.

Afortunadamente no afecta a todas las personas y con frecuencia se trata de un problema que puede solucionarse sin medicamentos en dos o tres semanas, pero a veces se cronifica y puede llegar a durar mas de seis meses, por lo que siempre se ha de contar con el excelente equipo de profesionales sanitarios de nuestra Red de Atención Primaria.

 

¿Cómo afecta esta situación a la población más vulnerable?

Como en tantas otras ocasiones, los cambios bruscos de temperatura o de presión atmosférica y en este peculiar caso, las frecuentes inundaciones, pueden poner en peligro la estabilidad de las personas que son más vulnerables, como nuestros mayores, los niños, las mujeres embarazadas, los pacientes con demencia senil o enfermedad de Alzheimer, los enfermos crónicos que padecen hipertensión arterial, diabetes, cáncer o enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.

Todos ellos deben ser nuestra prioridad porque los cambios del ritmo de sueño-vigilia, las comidas, el descanso y el estrés, pueden desencadenar una descompensación metabólica de la enfermedad que requiera un cuidado específico, por lo que es importante tener en cuenta los horarios de su medicación y la conservación de los medicamentos.

 

¿Cuál es el mejor tratamiento del Síndrome de Estrés Postraumático?

 

No debemos olvidar que el estrés postraumático es una “reacción normal” y de defensa de nuestro organismo ante una “situación anormal”, que no siempre necesitará de un tratamiento especializado.

En principio no es necesario acudir a un servicio de urgencias hospitalaria, porque en España contamos con un equipo de profesionales sanitarios en la Red de Atención Primaria, perfectamente entrenados en el diagnostico y el tratamiento del Estrés Postraumático.

En todo caso el tratamiento debe ser responsabilidad del Médico de Familia del Centro de Salud, que si lo entiende necesario contará con la asistencia del equipo de profesionales de la Red de Atención Primaria, como los de enfermería, los psicólogos, los psiquiatras, los farmacéuticos y los trabajadores sociales, y en algunos casos será quien derive a la persona al Centro de Salud Mental, también de Atención Primaria, centros que tanto protagonismo cobraron en el tratamiento de este problema tras el terrible atentado de Atocha del 11 de Marzo de 2004.

En general, el tratamiento más correcto debe contener cuatro medidas esenciales, con el apoyo de la familia, los amigos y los profesionales sanitarios:

  1. Potenciar la “comunicación personal y cercana”, facilitando la expresión del dolor y de todos los sentimientos que sobrevengan, practicando la “escucha activa” y evitando el riesgo de la soledad. No es recomendable presionarles para que recuerden, porque precisamente lo que no quieren es “recordar lo vivido”.
  2. Evitar el acumulo de imágenes o vivencias dolorosas que las personas afectadas pueden recibir desde los medios de comunicación.
  3. Acudir al médico de familia para contar con un apoyo asistencial integral, que solo a veces necesitará de la ayuda de algún medicamento específico, evitando en todo momento la práctica peligrosa de la “automedicación” tan frecuente en estos casos, donde todos tratamos de ayudar con algún ansiolítico o algo parecido.
  4. También es necesario complementar el tratamiento con la “red de asistencia social” necesaria para tratar de paliar las consecuencias del trauma que se ha vivido, y en el que deben cobrar un protagonismo especial los trabajadores sociales de Atención Primaria.

Esta es una de las razones por las que cada vez se hace más necesario contar con una sola “Consejería de Sanidad y Servicios Sociales” y no separadas como todavía sucede en la mayoría de Comunidades Autónomas.

 La gran solidaridad de todos

Aunque esta tribuna de opinión tiene como objetivo prioritario “curarnos en salud”, no puedo resistirme a dejar de hacer un reconocimiento personal y profesional, tanto al excelente trabajo realizado por todas las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los Servicios de Emergencia, como a la inmensa solidaridad de todos los españoles, de sobra demostrada en todas las grandes catástrofes naturales o provocadas que hemos tenido que soportar en tantas y tantas ocasiones, y ahora una vez más, lo que hace que podamos sentirnos orgullosos de ser españoles.

Dr Jesús Sánchez Martos

Catedrático de Educación para la Salud

Universidad Complutense de Madrid

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