Concejales de Ciudadanos: entre la incertidumbre y el susto

Los malos presagios de las encuestas empiezan a calar entre unas bases que dudan entre seguir a pies juntillas el discurso oficialista y movilizarse o caer en el desánimo

Cuando preguntas a altos cargos de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana sobre los pobres resultados que reflejan las encuestas para su partido en las próximas elecciones nacionales, la réplica siempre coincide y cuadra con la oficial del partido. "Las encuestas siempre nos dan menos de lo que luego sacamos", "el electorado se moviliza en la última semana", "los sondeos del CIS están manipulados" o "tenemos mucha confianza en Albert Rivera y Fernando de Páramo -su estratega electoral-". Si les pides pronóstico cruzan los dedos para quedarse con los actuales seis escaños por la Comunidad Valenciana (tres por Valencia, dos por Alicante y uno en Castellón)

Incluso quienes admiten que las encuestas actuales podrían coincidir con el resultado que se daría a fecha de hoy (el 10-N ya veremos), acusan al PSOE de utilizar los medios públicos y algunos privados para atacar a sus rivales políticos y afirman que Ciudadanos es la víctima más damnificada de una cruzada en este sentido. Ese es uno de los argumentos para quienes piensan que van a bajar pero no lo achacan a su partido. Para los menos autocríticos.

No obstante, en grupos de whatsapp de concejales, uno de los pulsómetros más significativos del partido de Albert Rivera en la Comunidad Valenciana, ya empiezan a aflorar dudas, incertidumbre e incluso temor. Y a poner en duda la estrategia de su presidente de negarse a negociar con el PSOE durante cuatro meses para después, a última hora, ofrecer un sucedáneo de pacto y últimamente, en plena campaña, mostrarse como el adalid de la negociación en la próxima legislatura. O, principalmente, de pensar que el electorado no lo haya comprendido o le parezcan bandazos ininteligibles.

También se prodigan quienes empiezan a reflexionar sobre la oportunidad perdida, la que ha tenido Ciudadanos en estos meses de, con sus votos, condicionar o entrar en un gobierno. El PSOE no necesitaba más. Le bastaba con el apoyo que le negó Rivera. 

Esas dudas sobre la ocasión desaprovechada se juntan con el contraste en las encuestas respecto a la suerte que, siempre según la volatilidad de los sondeos, podría recaer en el Partido Popular, casi a la par con Ciudadanos hace unos meses y que el 10 de noviembre -insisto, siempre según las encuestas- triplicaría en votos al partido de Albert Rivera "sin haber hecho nada", como lamentan igualmente voces desde las bases. Todo ello en pleno conflicto del procès en el que tampoco perciben que un partido nacido en Cataluña como Cs esté logrando rédito electoral alguno. A tenor de los barómetros de opinión.

Un comentario en la cena posterior al encuentro de concejales de Rocafort ha incrementado el pesimismo. En concreto fue la alusión a los trackings  diarios del secretario general nacional, José Manuel Villegas, que confirman que, en la actualidad, Ciudadanos se sitúa en una horquilla de 18-20 ediles, un tercio prácticamente de los actuales.

Por tanto, dudas en cuanto a la estrategia, temor a resultar el más damnificado de una previsible desmovilización, miedo a que en lugar de haber dado el sorpasso al PP reciba ahora un abrazo del oso de este, de su ´socio preferente´, que engulla de un bocado un buen puñado de sus escaños, y, sobre todo, más incertidumbre que en abril, cuando el ascenso en votos se veía claro.

Ahora, con el estancamiento de las municipales de mayo y la caída en las encuestas, algunos concejales y militantes más avispados o descreídos, según se mire, contemplan real la posibilidad de hundimiento, con el maremoto orgánico que provocaría en el partido y que elevaría las voces de bastantes que han estado callados hasta ahora por miedo o prudencia a hablar. Eso sí, ni los más escépticos se plantean que les pueda superar Vox, como muestra alguna encuesta. "Hasta ahí ya no podríamos llegar", apunta uno de los concejales más veteranos del partido, de los que anda ya por su segundo mandato. 

Una de las tareas principales de los más altos dirigentes de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana (Fernando Giner, Toni Cantó, Emilio Argüeso y Jesús Gimeno) consistirá en las próximas semanas en levantar la moral y mantenerla alta a pesar de la tormenta de las encuestas, sobre todo si estas siguen augurando una caída. De esa moral depende en gran medida la capacidad de movilización y, en consecuencia, el desenlace final.

Comenta esta noticia
Update CMP