El servicio nocturno de metro indigna a los usuarios y a los trabajadores de FGV

La consellera María José Salvador.

La consellera María José Salvador.

El estreno del servicio nocturno de metro en Valencia ha resultado un completo fiasco. Al rácano horario diseñado se unió la huelga de maquinistas.

La consellera María José Salvador ha conseguido la unanimidad: indignar a los usuarios y a los trabajadores del metro y tranvía en la inauguración el pasado fin de semana de los servicios nocturnos en Valencia. La que era la medida estrella del trasporte público, anunciada por el presidente Ximo Puig en el último debate de política general de la Comunitat, ha resultado un fiasco. 

Los usuarios han trasladado su completa decepción ante unas frecuencias muy limitadas y que sólo incluía el área metropolitana de Valencia. A ello se unió la convocatoria de huelga del personal de FGV que redujo en más de la mitad el número de trenes. Decenas de usuarios comprobaron en las estaciones que no tenían metro para llegar a sus municipios. La información facilitada por FGV fue muy deficiente ante la falta de personal.

La consellera, que no acudió a la "inauguración", sostiene ufana que contar con metro hasta las 2:30 horas sitúa a Valencia al nivel del servicio que cuenta Madrid o París. Pero mientras Madrid recibe del Gobierno cerca de 130 millones de euros para el transporte público, Valencia tiene que conformare con 10 millones para el próximo año. 

La conselleria sigue sin explicar los motivos por los que el servicio nocturno no se ha aplicado en el Tram  de Alicante, aunque como en Valencia, viene siendo reivindicado por asociaciones de vecinos y entidad hosteleras.

Huelgas e incumplimientos

La conflictividad laboral en la empresa pública de la Generalitat no ha cejado durante el mandato de la consellera Salvador. Los sindicatos denuncian que falta de personal no sólo en  los servicios nocturnos sino también para la realización de los ordinarios, al tiempo que alertan que se está poniendo en riesgo la operación por el "hecho de cumplir una promesa electoral".

Nueve meses después de publicarse la Ley de Seguridad Ferroviaria Valenciana no se ha realizado ninguno de los desarrollos reglamentarios previstos en la misma y tampoco se ha creado los dos organismos previstos en la ley como son la Agencia Valenciana de Seguridad y la Comisión de Investigación de accidentes ferroviarios.

De esta forma, la ley queda en papel mojado y se incumple uno de los objetivos básicos que era crear un "entorno de certidumbre y seguridad jurídica". A día de hoy, según lo sindicatos, existe mayor incertidumbre e inseguridad ya que la ley aprobada por les Corts en marzo sigue en el aire.

 

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