17 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Una frase fuera de micro revela la gélida despedida de la cúpula del PP a Aznar

Aznar se marcha después de que Rajoy le haya enseñado la puerta de salida.

Aznar se marcha después de que Rajoy le haya enseñado la puerta de salida.

Se va de donde no se le quería. O mejor dicho: de donde no le quería el marianismo. Aunque ni siquiera muchos de los afiliados que antes le veneraban comparten sus últimas críticas.

"Ya era hora", se le escuchó decir a un miembro de la cúpula del PP tras conocerse la renuncia de José María Aznar a la Presidencia de Honor del PP. Porque a estas alturas nadie en la planta noble de Génova 13 se molesta en ocultar que no llorarán la pérdida.

Es más, su salida supone un alivio para un partido que no contó con él en las campañas de las generales de diciembre y de junio y que tampoco le había llamado aún para confirmar su presencia en el Congreso nacional de febrero. Más de un mes después de que se conociera la fecha.

Se va de donde no se le quería. O mejor dicho: de donde no le quería el marianismo, porque buena parte de la militancia del partido sí sigue teniéndole como un referente. Aunque ni siquiera muchos de los afiliados que le veneraban hasta hace poco compartían sus últimas críticas. 

¿Ha abandonado Aznar al PP o viceversa?

No se puede decir a ciencia cierta si es Aznar el que abandona el PP -aunque conservará su carné de militante- o es el PP el que había abandonado a Aznar, enseñándole la puerta de salida después de innumerables encontronazos, haciéndole el vacío hasta el punto de dar orden de no responder a sus acometidas.

Ni siquiera cuando la semana pasada FAES se echó a degüello contra Soraya Sáenz de Santamaría por la estrategia en Cataluña la Dirección del PP entró al trapo, sino que se limitó a responder: "FAES ya no forma parte del PP", en palabras del número tres, Fernando Martínez Maillo

Desde hacía meses se venía especulando con la posibilidad de que el expresidente del Gobierno tomara esta decisión anunciada con Mariano Rajoy a casi 6.000 kilómetros -en Nueva York-, pero desde el entorno de Aznar la prensa siempre recibía largas y hasta malas contestaciones: "Qué manía de inventar", nos decían.

ESdiario ya contó, allá por el mes de abril, su primer amago, después de una filtración de sus datos fiscales que le enfureció sobremanera. Pero no dio el paso.

El día que ha elegido

La fecha elegida por Aznar es, en sí misma, una bofetada a Rajoy. El 20 de diciembre, el primer aniversario de las elecciones generales que el líder de los populares ganó por mayoría simple.

Precisamente un día después de aquello Aznar se presentó por sorpresa en el Comité Ejecutivo Nacional del PP para pedir que se celebrara el Congreso nacional del partido cuanto antes y que éste fuera abierto. Aquel día también prometió que estaría en el cónclave, pero matizó: "Sólo en mi condición de militante".

¿Era aquel un mensaje en clave? Difícil saber desde cuándo tenía tomada la decisión, aunque al parecer ya la había madurado cuando a principios de octubre FAES rompió con el PP y acto seguido el think tank sacó de su Patronato a todos los cargos del PP en activo. 

Está claro que Aznar no se ve reflejado en el PP actual. Pero tampoco el PP actual se ve reflejado en Aznar, que de ser reivindicado durante años como el mejor presidente del Gobierno ha pasado a ser poco menos que un innombrable, golpeado por los escándalos de Gürtel y Rodrigo Rato. Sin que nadie saliera ningún lunes en Génova a defender su buen nombre.

La Dirección popular se malicia que es esto último, lo personal, lo que verdaderamente le ha dolido a Aznar. Y no la pérdida de votos ni el viraje en Cataluña. Para algunos se va por la puerta de atrás. Para otros éste es un gesto de dignidad.

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