11 de agosto de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Tebas, solo ante el peligro

Javier Tebas, presidente de LaLiga, en un reciente acto público.

Javier Tebas, presidente de LaLiga, en un reciente acto público.

Después de una reanudación de la competición absolutamente modélica en todos los sentidos, algo achacable a LaLiga, una grieta en el protocolo ha hecho saltar todo por los aires.

Podría ser el sheriff Will Kane, aunque algo más deslenguado (seguro), con algo menos de exuberancia física (ejem) y sin Grace Kelly como esposa, que es sin duda lo que peor sobrellevaría cualquiera, aunque fuera sin boda. Pero no. Es Javier Tebas y, como al personaje interpretado por Gary Cooper en High Noon, le han dejado solo ante el peligro.

Todo, por el llamado Fuenlagate, la infección multitudinaria por coronavirus de jugadores y otros trabajadores del Fuenlabrada, equipo de Segunda División. Después de una reanudación de la competición absolutamente modélica en todos los sentidos, algo achacable a LaLiga en exclusividad, una grieta en el protocolo de actuación ante un contagio ha provocado que, de repente, se haya trazado una raya en el suelo: a ese lado está Tebas; a éste, (casi) todos los demás, incluyendo a una opinión pública que ni es opinión ni es pública, sino simple 'altavocismo'. Y perdonen ustedes este neologismo.

En el cruce de comunicados, acusaciones, señalamientos y malas caras, Tebas se ha quedado solo. Tan solo que ya nadie, tras su incendiario comunicado del domingo pasado como contrapunto al emitido por el Consejo Superior de Deportes, ha caído en la cuenta de que lo que ha fallado es el protocolo. Un protocolo aprobado por todas las partes implicadas: LaLiga, Federación, CSD, clubes…

El Fuenlabrada se montó en un avión y al aterrizar descubrió, incrédulo, que todas sus maletas habían llegado pero también unos cuantos positivos en coronavirus. Y ahora, lo ganado en el campo durante todo el curso puede perderlo en los despachos porque se ha convertido en el malo de la película: la salud de los enfermos ha dejado de importarle a nadie, todos quieren su plaza, bien para ascender o bien para salvarse del descenso. Pero ellos son un grupo.

Tebas sí se ha quedado solo. La Federación ha visto el momento de debilidad y se ha lanzado al gaznate de su mayor enemigo, porque Rubiales es otro que tiene menos medida que las mangas del jersey de Torrebruno. El Consejo Superior de Deportes, un ente político, lo mismo, dado que Tebas nunca ha ocultado sus simpatías hacia la otra parte del hemiciclo del Congreso.

Real Madrid y Barcelona por fin ven abrirse las puertas de una Liga Europea. Leganés, Mallorca y Espanyol ven que se pueden salvar y seguir en Primera, como el Depor en Segunda. Tebas otea el horizonte y no ve a nadie, pero cuidado. Es de largo el más listo de la clase y entre dientes susurra lo mismo que Will Kane: "A muchos les da por hablar de orden y de ley en vez de hacer algo básico en que apoyarla, tal vez porque en el fondo no les importa en absoluto”.

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