18 de enero de 2021
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Atleti, después de una hora en octavos, se jugará el pase en Austria

Joao Félix, celebrando el gol que marcó al Bayern.

Joao Félix, celebrando el gol que marcó al Bayern.

Después de una primera parte sobresaliente, el Atleti acaba empatando con el Bayern (1-1) y tendrá que puntuar el miércoles en Austria para clasificarse para los octavos de la Champions.

El Atlético de Madrid estuvo más de una hora clasificado matemáticamente para los octavos de la Champions, pero un gol de Müller de penalti puso las tablas en el Metropolitano. Una pena porque la primera parte rojiblanco fue más que brillante. 

El partido de Joao Félix fue una exhibición constante. Sus cinco taconazos, todos recursos futbolísticos, valieron, de sobra, el precio de la entrada. Ante la ausencia de público, y por tanto, de localidades a la venta, por la brillantísima actuación del portugués valió la pena ponerse ante el televisor. 

Cierto que el Bayern de Munich, ya clasificado desde la semana pasada, se presentó con un equipo meridianamente suplente en el Metropolitano. Con Neuer, Lewandoswki y Goretzka en Munich, Flick se guardó mucho en el banquillo. Tan solo Alava, Sulle, Sané y Douglas Costa parecieron titulares. Y de ello se aprovechó un Atlético que, por primera vez en lo que va de Champions, exportó a la competición europea el buen juego del que presume en Liga

La primera parte fue un monólogo atlético, con Jan Oblak como espectador privilegiado. Y cada vez que la tocaba Joao Félix pasaba algo, algo bonito, algo ofensivo. Y combinaba de manera fantástica con Carrasco, en grandísimo estado de forma como impresionante carrilero, con Llorente y con Correa, combinando un ataque fantástico de Simeone. 


La superioridad atlética tuvo su guinda del pastel en el minuto 25 cuando Marcos Llorente hizo la jugada que lleva seis meses haciendo sin parar, con su penetración por la derecha, llegando hasta la misma línea de fondo y dando el pase de la muerte. Jugadón perfectamente materializada por, quién si no, Joao Félix. Una preciosa recompensa para una primera parte muy notable. 

Tuvo que transformar alguna otra ocasión el Atlético en ese primer periodo para no tener que sufrir, como así sucedió, en la segunda mitad. La tuvo Llorente, la tuvo Carrasco y también Correa, todos al ataque porque en el centro del campo estaba, inmenso como últimamente, Koke. 

Después del descanso, Flick se tomó algo más en serio el encuentro y realizó cambios ofensivos, con la entrada, entre otros, de Müller y Gnabry. Y el Bayern atacó un poco más y el Atlético, algo cansado después de su brillante primera parte, cedió demasiado terreno y puso en peligro tan trascendental victoria. 


Lesión de Giménez y penalti de Felipe

La mala noticia del encuentro para el Atleti llegó con la enésima lesión muscular de Giménez. El central uruguayo, en grandísimo estado de forma, se perderá varios encuentros, el del Madrid dentro de 10 días entre otros, y no volverá a jugar este año con la camiseta rojiblanca. Con Felipe ya en el campo y con el Atlético muy retrasado, el equipo de Simeone comenzó a sufrir. Lógico, enfrentándose al campeón del Europa, aunque un poco decepcionante después de la buenísima primera parte rojiblanca. 

Y con solo un gol de ventaja no se podía estar tranquilo. Y menos ante el campeón de Europa, jueguen los que jueguen en el equipo bávaro. Y sucedió que en el minuto 84, Felipe derribó en el área a Müller y el propio alemán batió a Oblak en el penalti que más cerca ha estado de detener el fenomenal portero esloveno prácticamente en toda su carrera.

El empate no hizo justicia, pero el Bayern penalizó el segundo tiempo conformista del Atlético. Con la victoria del Salzburgo en Moscú ante el Lokomotiv, el equipo rojiblanco estará en la siguiente fase de la Champions siempre que logre puntuar el miércoles en Austria. Y el Salzburgo, ya lo sabemos, es bastante buen equipo.  

 

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