El cada vez más misterioso viaje de Pedro Sánchez a Castellón

El viaje del presidente del Gobierno, que tenía por objeto confesado la asistencia al FIB, ha sido declarado “secreto oficial”, o lo que es lo mismo, información “clasificada”.

Por tanto no a este viaje no se le aplica la Ley de Transparencia, a la que se acogió Servimedia para solicitar información al respecto. Así que nos vamos a quedar con las ganas de saber el coste del viaje, el gasto que supuso abrir en exclusiva para él el aeropuerto de Castellón, y quiénes eran sus acompañantes.

Así lo ha comunicado el Ministerio de la Presidencia, en línea con la ausencia de información previa en la agenda del presidente, después disimulada como “agenda cultural de noche” previas reuniones con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, ambas breves.

Hay precedentes. En tiempos de Mariano Rajoy se adujo la Ley de Secretos Oficiales en contraposición a la de Transparencia. Es especial para “los informes y datos estadísticos sobre movimiento de fuerzas, buques o aeronaves militares”. La Audiencia Nacional desmontó en parte la argucia (los aviones que usan ministros, presidente y rey son militares), pero quedó vigente que la información proporcionada no se refiriera a viajes y acompañantes en desplazamientos considerados “materia clasificada”. Y los de los presidentes -el de antes y el de ahora- han sido calificados así.

Tampoco la Generalitat va a tener en cuenta la Ley de Transparencia en una segunda solicitud de información de Servimedia, cuenta El Mundo, así que la única opción para conocer los datos del misterioso viaje de Pedro Sánchez a Castellón es la de las iniciativas parlamentarias, que PP y Cs han presentado, y que se verán cuando sus señorías vuelvan de vacaciones.

 

 

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