22 de mayo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un grupo de empresarios abronca a Calviño por los disparates del Gobierno

La ministra de Economía se llevó en su cara las bofetadas que iban destinadas al presidente Sánchez durante una conferencia organizada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España.

Recurro a Alejandro Sanz para describir una realidad muy gráfica y es el dilema en el que vive la Ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño. Por un lado, es el PSOE y el bueno de Pedro Sánchez quien la ha elevado a tan alta responsabilidad y por otro, está convencida de que las exigencias de Bruselas son lo mejor para nuestro país.

Por ello, y ajena a lo que diga el resto del mundo, vuelve a repetir que habrá que prorrogar los Presupuestos del PP si no se solventa ya el quilombo político al que nos tiene acostumbrado el inquilino de La Moncloa.

Hay, sin embargo, una pequeña mutación: aquellas cuentas que nos iban a hacer crecer, crear empleo y reducir deuda bajo el mando de los socialistas nos van a meter en desequilibrios presupuestarios.

Para los que no lo sepan la AmChamSpain es la Cámara de Comercio de EEUU en España y vela por los intereses de las grandes corporaciones USA en nuestro país y de todos los valientes que se atreven a ir a comercio a la land of the free, como reza el himno americano.

Su presidente, Jaime Malet, arrancó con fuerza recordando a la invitada lo mal que se llevó la crisis con José Luis Rodríguez Zapatero y para no ser descortés, lo errática que está siendo la gestión económica del actual Ejecutivo. Todo ello acompañado de una molesta carraspera que acompañaba al presentador del acto.

Nadia Calviño y Jaime Malet.

 

Calviño, que es una economista de trayectoria en el Ministerio de Economía al margen de la política, que tuvo muy altas responsabilidades en la Comisión Europea y cuyo padre fue director general de RTVE, hizo una faena de aliño para no entrar en las graves contradicciones en las que incurren otros miembros de su Gabinete. Astuta, pidió dividir las preguntas en bloques para no tener que responder a nada demasiado comprometido.

El primero en interpelarla fue Juan María Nin, casi . Exvicepresidente de la Caixa y uno de los hombres que mejor conoce el sector bancario en nuestro país. Calviño vino a decir que como parte de la deuda pública se la debemos a las cajas intervenidas, todo el sector bancario debe responder por ello. Así que ajo y agua.

Claudio Boada, presidente de Blackstone, el diablo según las gentes de Podemos, recordó que hay que erradicar el movimiento okupa y que nuestro ladrillo se ha salvado por gente como él, aunque les califiquen de fondos buitres. Y tiene toda la razón, pues han metido en los últimos seis años 25.000 millones de euros al sistema, pero esto no lo leerán en ningún sitio.

La cosa se empezaba a torcer, así que dieron voz a otros intervinientes, que también glosaron el negro panorama que están dibujando los socialistas. A pesar de que gente como Calviño trata de que la agenda social no se vaya de las manos, pues a este paso, con una deuda pública disparatada, todos los ingresos del Estado se irán a pagar los intereses de la misma.

Entre los asistentes pude ver al presidente de Morgan Stanley en España, Luis Isasi. Guillermo Mesonero-Romanos también acudió, recordando que todavía quedan en España financieros como los que salen en las pelis americanas. O Carlos Tusquets, presidente de Medialanum, que me dijo para que me lea su último libro sobre economía: no te preocupes que salen muchos dibujitos y lo puedes terminar en una hora y media.

Antonio Garrigues Walker no podía falta a la cita. De él decía Felipe González: "¿Garrigues es un bufete o un impuesto para comerciar en España?" Antonio recuerda que él aprendió a hablar inglés después de conocer bien la lengua de Cervantes.

No puedo despedir esta crónica sin un guiño a Coca-Cola. La marca más internacional del planeta con sede en Atlanta mandó a Juan José Litrán a promocionar la chispa de la vida.

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