Cambio climático vs Estafa climática

Antes de seguir algo, cuestiónate quién ha puesto ahí a Greta, qué hay detrás, quién le paga y con qué interés

Que el cambio climático es una realidad no lo discute prácticamente nadie. El clima ha ido cambiando desde que el mundo es mundo, nunca ha sido estable, y no iba a ser ahora la excepción. Otro debate es cómo influye la huella del ser humano en este proceso, si de verdad contribuimos a acelerarlo o simplemente la temperatura aumentará hagamos lo que hagamos.

A este debate se suma el de la necesaria conservación del medio ambiente, la reducción de plásticos o de agentes contaminantes, no porque el clima vaya a cambiar o no, sino porque sin naturaleza no hay un mundo habitable. Pero, insisto, una cosa es esto, y otra bien distinta pregonar el apocalipsis climático y convertirlo en una doctrina dogmática o una ideología trufada de exageraciones, medias verdades, gurús aprovechados e intereses oscuros, y como no, económicos.

Si con la Cumbre del Clima la ONU pretendía atraer adeptos a la causa climática, creo que ha conseguido precisamente todo lo contrario. Uno ve los ‘expertos’ que han pasado estos días por Madrid y te entran ganas de salir con el hacha a talar árboles. Dos semanas llevamos viendo la Cumbre por tierra, mar y aire y no hemos visto ni un mísero discurso que valga la pena. Ninguna opinión científica, ninguna presentación de algún método o aparato novedoso para reciclar más.

Nada de eso, la ONU estaba en otra cosa. Que si Alejandro Sanz, Harrison Ford o el comodín de todas las protestas, Javier Bardem, que bien te sirve para protestar por la guerra que por el clima, con insulto al PP incluido para no perder las viejas costumbres. Viendo esto no se si la ONU estaba organizando una cumbre internacional o los MTV Awards.

Mención aparte merece Greta Thunberg. Toda religión necesita un profeta, y la religión climática ha encontrado el suyo. Una figura además infantil y con Asperger ¡A ver quién osa meterse con una niña especial! Greta, ese gran experimento del marketing, pregona su mensaje ante líderes mundiales y medios de comunicación absortos ante el mesías. No tiene ninguna formación científica, ni propone absolutamente nada. Sólo rabietas y broncas ante líderes mundiales a los que se les debería caer la cara de vergüenza de participar en semejante circo.

Me han robado la infancia”, chilla Greta. Yo soy el presidente de Sudán y en la sede de la ONU una niña mimada dice eso cuando en mi país los niños se están muriendo de hambre o son asesinados por guerras, y cojo, me levanto y me doy automáticamente de baja de Naciones Unidas. ¿De verdad que para esto se creó la ONU? Porque mientras pagan una millonada a cuatro famosos por decirnos lo malos que somos al comer carne, sigue habiendo guerras en el mundo que esperan que alguien les auxilie.

El cambio climático y el ecologismo se han convertido en un dogma ideológico que ha impregnado a la progresía occidental. El comunismo y la socialdemocracia, en crisis desde los 70, 80 y 90 del siglo pasado, busca su razón de ser en nuevas causas más allá de la desfasada lucha de clases, ya sea el feminismo, la multiculturalidad o el ecologismo.

Y como hacen con todo, lo retuercen hasta al paroxismo y da como resultado un mensaje apocalíptico y toda una serie de mandamientos y regañinas como si fueran curas de los años 50: no comas carne, no viajes en avión, no te duches tanto, no vayas en coche diésel, no hagas turismo, no compres en Black Friday… Ahora todo tiene su parte mala climática, como pasa con el feminismo (a todo le buscan el lado machista).

Y de ahí pasan al mensaje de que el capitalismo y el Estado mata. Y para que te creas todo esto, hay que crear un alarmismo, venderte que el apocalipsis va a llegar, que escuches lo que tiene que decir Greta o Bardem para que luego alguien que está detrás de todo esto se forre y se llene los bolsillos o imponga su ideología en pro del medio ambiente. Tú no comas carne, que ya se encargarán los gurús y profetas del desastre climático de comerla por ti, como hacían los gerifaltes soviéticos mientras al pueblo le racionaban qué podían hacer o no.

En definitiva, todo lo que sea mejorar el medio ambiente bienvenido sea. Pero todo lo que sea controlar y manipular a la gente con la excusa del cambio climático, no. Que no te traten como tonto. Antes de seguir algo, cuestiónate quién ha puesto ahí a Greta, qué hay detrás, quién le paga y con qué interés. Pregúntate por qué de repente todos los medios dan la matraca como si el mundo se fuera a acabar el año que viene. No todo es tan inocente como parece por mucho que tenga 16 años y asperger.

Comenta esta noticia
Update CMP