Una alcaldesa y doctora con perfil propio para la reconstrucción valenciana

Minimizó el efecto de la pandemia como portavoz del PSPV y luego destacó la gestión valenciana como "la mejor" de España. Puig y Ábalos buscan su apoyo para desequilibrar al rival interno

Ni es de Puig y su neolermismo ni de Ábalos y su familia política creciente. La diputada y, sobre todo, alcaldesa Carmen Martínez, además de doctora en Medicina de Familia, es de Quart de Poblet ante todo, municipio en el que cada cuatro años gana inexorablemente las elecciones. Como su partido, el PSOE, lo ha venido haciendo desde 1979. Nunca han perdido ante el PP ni ante cualquier otro rival. Lo máximo que han cedido ha sido alguna mayoría absoluta.

Martínez, primero concejal de Sanidad a las órdenes de su predecesor, Ramón Segarra, encabezó la candidura socialista en 1999. Desde entonces, y aunque el Partido Popular si ganara en localidades colidantes como Xirivella, Mislata o Aldaia, Quart de Poblet ha mantenido en alto la bandera de la rosa. Con un perfil propio y con una agenda libre. Con un municipio en el que la ONU ha instalado un importante centro de comunicaciones o donde se ubica uno de los polígonos más extensos de la Comunidad Valenciana, además de ser capital de demarcación judicial o tener el aeropuerto de Manises colindante.

A base de victorias ha asentado su peso en el partido. Así, como máxima valedora de esos triunfos, ha compaginado la alcaldía primero con escaño en la corporación provincial y mando como portavoz adjunta de su partido. Hasta que dio el salto a Les Corts y la sustituyó en la Diputación de Valencia su mano derecha, Bartolomé Nofuentes, responsable tecnológico en el Comité Ejecutivo Nacional del PSPV-PSOE. En el parlamento autonómico Carmen Martínez ha ocupado puestos más ´administrativos´ y discretos en la Mesa de Les Corts como secretaria segunda y de vicepresidenta.

 

 

 

 

 

Y en este su segundo mandato, las circunstancias y, sobre todo, una pandemia, le han llevado a la primera línea de la refriega política como portavoz de Sanidad en Les Corts de su formación. No empezó con buen pie, ya que primero, a finales de febrero, minimizó la magnitud de la tragedia que se avecinaba en un debate parlamentario; y, posteriormente, ya en abril, calificó la gestión del Consell como "la mejor" de España días antes de que la Comunidad Valenciana fuera relegada y no pasara de la fase 0.

No obstante, detrás de esos rifirrafes políticos en los que no ha quedado demasiado bien parada le llega ahora la gran oportunidad para demostrar que puede ser bastante más que una alcaldesa de holgadas mayorías cuyo respaldo buscan tanto Puig como Ábalos. Este viernes ha sido escogida para presidir la comisión para la reconstrucción social, económica y sanitaria de la Comunitat Valenciana tras el coronavirus, posiblemente la más necesaria y compleja, si desarrolla bien su labor, de las llevadas a cabo en décadas. 

De la capacidad con la que se desenvuelva y sepa implicar y escuchar a los intervinientes de diferentes ámbitos en esta comisión y, sobre todo, de que extraigan conclusiones provechosas y consensuadas, dependerá parte del futuro de la Comunidad Valenciana. En este caso, su reconstrucción tras la pandemia.

 

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