Cena "heterodoxa" del PP: Camps reparte a todos en su vuelta

En la cena "heterodoxa " o de "valientes", como fue definida por Camps, el ex presidente lamentó que el PP tenga que compartir espacio electoral con dos partidos "que no son nada".

Francisco Camps, el ex presidente del PPCV y de la Generalitat, fue el verdadero protagonista de una cena de militantes que enviaron un mensaje crítico a la dirección. Su discurso, en la línea de la arenga mitinera, abre interpretaciones y conjeturas, incluida su vuelta al ruedo político. "Muchos me dicen que con el lío que tiene por delante cómo es posible que esté en este follón", bromeó micrófono en mano ante más el centenar de asistentes en un restaurante de la playa de la Patacona de Alboraya.

Como estaba previsto, ningún cargo de postín acudió, pero la iniciativa, encabezada por el ex senador el veterano Pedro Agramunt, está teniendo repercusión. El secretario general del PP, Teodoro García Egea, presente en la elección de Carlos Mazón como presidente de la Diputación de Alicante, admitía que era conocedor de la cena que situó en el campo de la intrascendencia. "Hay que ir poco a poco. Todo a su tiempo", dijo a ESdiarioCV en relación a la convocatoria de congresos en el PPCV. "La gestora de Valencia lleva tanto tiempo...", añadió. Si finalmente, como parece, se produce la investidura de Pedro Sánchez y, por lo tanto no hay elecciones, el congreso provincial de Valencia se celebrará este año.

 

Horas después, Camps calificaba el encuentro de cena "heterodoxa" por tres motivos "valientes". El primero, según su relato,"creernos que el PP tiene que seguir existiendo como lo conocíamos: un partido que quiere gobernar".

Segundo: "Aquí, en un congreso o a una asamblea, no venimos a que nos vea la jefa o el jefe del proyecto, (y tampoco venimos) para ver si así conseguimos alcanzar un puesto en alguna institución".

Y "tercera valentía", según Camps: "He estado leyendo en los últimos días que parecía que esto era una reunión extraña, fuera de norma, e incluso que seríamos expedientados (yo no lo sé si lo estoy), lo único que expedienta es la derrota electoral, la incapacidad para poder liderar un proyecto político ganador. Lo único que expedienta es ver cómo nuestro partido tiene que compartir con otros partidos, que no son nada ( en referencia a Ciudanos y Vox), un espacio electoral". Esa fue la afirmación más aplaudida de la noche.

Tras diez años como imputado y tras superar tres causas (otras tres tiene pendiente), Camps dijo no saber qué hará cuando acaben sus procesos judiciales. A renglón seguido indicó: "Creo que no podemos dejar que esto siga así. Yo me metí en el PP en un momento muy complicado, en el año 82, era un crío, y al final lo pusimos en marcha y, si ahora no nos damos cuenta de que estamos donde estamos, no vamos a salir nunca del atolladero. Esto no puede ser". "La gente se da cuenta de que no estamos en el lío, en el follón, en la pelea, en la calle..."

"Mi situación personal es tan complicada, desde el punto de vista político, profesional y judicial que me creo hoy con la obligación de deciros que vale la pena tener millones de imputaciones si el partido va hacia adelante", para continuar entre aplausos: "De qué sirve tanta imputación si al final no hay un liderazgo de partido que le ponga cara y ojos a la oposición a un gobierno deleznable, como el que tenemos en la Generalitat Valenciana y en tantísimos ayuntamientos".

"Cantar la cuarenta a los sinvergüenzas"

Camps, que dijo tener la "ilusión" de cuando era presidente, pidió "encarecidamente" a los asistentes "hacer partido". "Nosotros no tenemos  vocación de tener un presidente de la nada ni del vacío. En el PP, el presidente siempre tuvo vocación y obligación de ganar la elecciones". "Este partido es de ganadores, no de tristones, no de personas que están esperando el último día para que te coloquen en no sé que lista"... "¡No hay lista que valga!, queremos ganar para hacer cosas". "El futuro es del PP y pasa por que tengamos la ilusión renovada de que esto tiene sentido"... continuó en modo arenga.

En otro momento, admitió que uno de sus anhelos es hablar "cara a cara a los independentistas y socialistas"  y poder "cantar las cuarenta al grupo de sinvergüenzas que está gobernando la Generalitat Valenciana".

La parte final  de su discurso la aprovechó para reivindicar su gestión cuando estuvo al frente del Ejecutivo valenciano. "La Generalitat debe tres veces más que el endeudamiento que teníamos cuando dejamos al gobierno y no han hecho un colegio ni un solo hospital. Nosotros hicimos diez hospitales y quinientos colegios...". 

Camps consideró que el PP que debe construir  un discurso ganador. "De qué nos vale un PP sin gente. Esta debe ser la reunión más numerosa de los últimos años", dijo con ironía, para concluir que sus heridas se curan "hablando con mis compañeros de partido, pero el lunes vuelvo al ataque, a los juicios, a salir en la Sexta", concluyó.

A la cena, como adelantó EsdiarioCV, acudió el ex conseller Fernando Villalonga y el que fue presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, quien aprovechó para comprar lotería. También se dejó ver el ex conseller Fernando Castelló

Congresos ya

Pedro Agramunt, el promotor del encuentro, tuvo palabras para la "mejor", la "alcaldesa eterna de Valencia", Rita Barberá. Mantuvo que la organización debe "reconstruirse desde las bases", y subrayó que en las últimas elecciones, el PP puso fin a 26 años consecutivos de victorias electorales. "Somos muchos los que estamos preocupados por el futuro" del partido.

Argumento que se "cayó" en la tampa de la "izquierda" con la política de "líneas roja". Parafraseando a la ex secretaria general, María Dolores de Cospedal, dijo que un partido que "no defiende, que no respeta, a los suyos, no merece el respaldo de los ciudadanos". Subrayó que no se ha defendido el patrimonio del PP ni respetado a los cargos públicos y dirigentes. Agramunt apostó por la celebración ya del congreso regional, y también de los provinciales. Porque no hubiera dudas, se excluyó como candidato.

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