19 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Rey se cansa de esperar por Rajoy y Sánchez y retoma su agenda internacional

El Rey, este jueves, recibiendo las credenciales del embajador de Mongolia

El Rey, este jueves, recibiendo las credenciales del embajador de Mongolia

Desde mayo pasado, el Jefe del Estado no hace una visita oficial internacional debido al bloqueo político. Felipe VI vuelve a dar un aldabonazo a los partidos en un nuevo gesto de "hastío".

"Hasta aquí hemos llegado" han debido de pensar el Rey y sus asesores tras su larga ausencia de la escena internacional, obligado por el bloqueo que mantiene a España "en funciones" desde diciembre del pasado año. Este bloqueo institucional provocado por la falta de entendimiento de los partidos políticos, la segunda convocatoria electoral y el parón actual agravado por la campaña electoral en el País Vasco y Galicia, había provocado que Felipe VI fuera cancelando todos y cada uno de sus actos previstos en el exterior, pendiente más de una agenda interna monopolizada por las sucesivas rondas con los portavoces parlamentarios, los encargos de investidura y los desenlaces fallidos de ese trámite, en febrero con Pedro Sánchez y en agosto con Mariano Rajoy.

Algunos de los asistentes este pasado martes al solemne acto de apertura del Año Judicial en el Tribunal Supremo coincidieron en destacar el rostro extremadamente serio y adusto, casi de enfado, del Rey Felipe VI. El Monarca lo endureció aún más y asintió cuando la fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal, se refirió ante el tercer poder del Estado, el Judicial, a "estos tiempos extraños de futuro impredecible" que atraviesa España. Un vacío de poder, le dijo MadrigalDon Felipe, que la Fiscalía se encargará de llenar en el caso del desafío independentista catalán.

Especialmente dolorosas fueron, para el Rey, las anulaciones de sus visitas oficiales a Reino Unido y Japón y Corea

Felipe VI lleva sin hacer un viaje internacional desde que, en mayo pasado, asistiera en el Vaticano a la entrega del Premio Carlomagno al Papa Francisco. El Rey pudo coincidir en este acto con la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente de Consejo Europeo, Donald Tusk, y con el presidente de la Eurocámara, Martin Schultz. Desde entonces, la agenda exterior del Jefe del Estado ha permanecido yerma. Ni siquiera, y de ello se lamentó con ironía, pudo Don Felipe asistir a ninguna de las citas de los recientes Juegos Olímpicos de Río, enfrascado como estaba en las negociaciones para la investidura de Mariano Rajoy, fallida finalmente.

Sin embargo, ante el alarmante deterioro de la imagen de nuestro país en el exterior, el Monarca ha decidido cambiar su estrategia, visto además que el bloqueo difícilmente será superado antes del día 25, fecha de las elecciones en Galicia y el País Vasco. Por ello, este jueves la Casa Real anunció que el Rey participará los próximos días 19 y 20 en los debates con los que la Asamblea General de la ONU inaugurará el curso político en Nueva York. 

El día 19 Felipe VI asistirá a la Reunión de Alto Nivel sobre refugiados. El resto del programa, que previsiblemente incluirá entrevistas bilaterales con otros jefes de Estado, está aún por cerrar, como el hecho de si será el Rey el que tome la palabra en representación de España en la Asamblea General. Los dos últimos años así ha sido. Una semana después del viaje a Nueva York, Felipe VI tiene previsto encabezar la delegación española en la Cumbre Iberoamericana de Cartagena de Indias (Colombia) entre los días 27 a 29 de octubre.

En estos últimos meses, el Palacio de la Zarzuela se ha visto obligado a anular algunas citas de enorme trascendencia. La principal, la visita de Estado que los Reyes tenían fijada a Reino Unido. Este viaje incluía cena oficial con la Reina Isabel II en el Palacio de Buckingham e intervención ante el parlamento británico. Cabe recordar que Londres tan sólo recibe dos visitas de este tipo cada año. El bloqueo político obligó al Rey a anular otro viaje de alto nivel, el que le iba a llevar a Japón y Corea.

Don Felipe ha encargado además al Rey emérito Juan Carlos I representar a España en diversas tomas de posesión de líderes latinoamericanos, los últimos los de Perú y República Dominicana. La cita más importante en el ámbito internacional la protagonizó Felipe VI en Madrid al ejercer de anfitrión del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama.

Los nuevos embajadores, en el Palacio Real

Este mismo jueves, Felipe VI ha acreditado a los nuevos embajadores de Argentina, Azerbaiyán, Bolivia, Guatemala, Ucrania y Mongolia. Con este acto formal, celebrado con la pompa característica en el Palacio Real, el Estado les reconoce oficialmente como representantes de sus países en España, por lo que ya pueden ejercer plenamente como embajadores.
Aunque en algunos casos estos diplomáticos hace meses que llegaron a Madrid, hasta que no presentan cartas credenciales al Rey mantienen un perfil bajo, debido a que formalmente aún no están debidamente acreditados.

Al vacío de la agenda del Monarca se suma que el Ministerio de Asuntos Exteriores lleva meses sin cubrir algunas vacantes en embajadas de primera fila apelando a que su titular, José Manuel García Margallo, se encuentra en funciones.

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