25 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La manifestación espontánea de Bruselas acaba a manguerazos contra los radicales

Los organizadores habían desconvocado la concentración por cautela pero cientos de personas se concentraron en contra de los atentados. Los antidisturbios tuvieron que intervenir.

La Policía belga tuvo que dispersar este domingo con cañones de agua a un grupo de entre 500 y 1.000 personas concentradas en Bruselas en una marcha en apoyo a las víctimas de los atentados, interrumpida por grupos extremistas que forzaron la intervención de los antidisturbios.

Numerosas personas ignoraron el aplazamiento de la marcha de apoyo a las víctimas prevista para este domingo y decidieron salir igualmente a las calles para expresar su solidaridad.

Los organizadores habían atendido la petición del Gobierno belga para retrasar la concentración, dado que no podían garantizar la seguridad de los asistentes por falta de efectivos.

La Policía, sin embargo, acabó interviniendo para dispersar a grupos radicales con consignas violentas contra Estado Islámico: "Que se joda Estado Islámico", según la gran pancarta que llevaba un grupo de autodenominados Casuals, según informa la cadena belga RTL.

Nueve detenidos más en diferentes puntos de Bélgica

Por otra parte, al menos nueve personas han sido detenidas en el marco de más de una docena de operaciones policiales en diferentes puntos de Bélgica efectuadas este domingo, según informó la Fiscalía en un comunicado.

En total se efectuaron 13 operaciones: cuatro en Malinas, una en Duffel, tres en Bruselas, una en Molenbeek, una en Anderlecht y tres en Laeken.

Como resultado han sido detenidas nueve personas de las cuales cinco han sido puestas en libertad, de acuerdo con la nota oficial.

Los terroristas querían atentar contra una iglesia

No es para menos, teniendo en cuenta que la red terrorista vinculada con los atentados de París y Bruselas planeaba perpetrar un atentado contra una iglesia, indicó este domingo el diario francés Le Journal du Dimanche (JDD), que cita al abogado belga de uno de los detenidos.

El letrado, según sus fuentes, aseguró que un miembro de ese comando le comentó que el grupo proyectaba un "gran golpe" y un ataque contra un templo cristiano.

El diario se pregunta si los atentados del martes en el aeropuerto internacional de Zaventem de Bruselas y en una estación de metro no son más que una "versión aligerada" de los planes de la célula de Salah Abdeslam, el presunto cerebro logístico de los ataques de París, tras su arresto el 18 de marzo en Bruselas.

Las autoridades belgas, recuerda el periódico, encontraron 15 kilos de explosivos TATP en los registros efectuados el pasado martes en el apartamento de los asesinos de Bruselas, en el distrito bruselense de Schaerbeek.

El JDD añade que en el piso inspeccionado el jueves en la localidad de Argenteuil, a las afueras de París, se halló también explosivo de tipo TATP en una cantidad suficiente como para fabricar varios cinturones explosivos.

Ese apartamento pertenecía a un francés de 34 años identificado como Reda Kriket, condenado en Bruselas el año pasado en rebeldía a cinco año de prisión después de que se emitiese una orden de arresto internacional contra él en 2014 por su implicación en una red de captación yihadista.

Kriket, según la cadena i-Télé, era cercano al supuesto coordinador de los ataques del pasado 13 de noviembre en Francia, Abdelhamid Abaaoud, abatido en el asalto de la Policía francesa el 18 de noviembre a un apartamento de Saint-Denis, a las afueras de la capital gala

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