07 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El periódico de Podemos tiene un plan claro: señalar a periodistas molestos

Pablo Iglesias

Pablo Iglesias

La cabecera dirigida por la polémica exasesora de Pablo Iglesias ha nacido con una misión clara, que tiene poco que ver con la información y más con las obsesiones de Podemos.

Podemos no soporta a los medios de comunicación ni a los periodistas. Es una de sus más antiguas señas de identidad, expuesta por el propio Pablo Iglesias hace un lustro con una de esas frases rotundas que empapan de hiel su hemeroteca: "La existencia de medios privados atenta contra la libertad".

Cuando aún vivía en el barrio, alejado de los lujos de Galapagar y de las comodidades del cargo público, Podemos destilaba su odio en programas propios como La Tuerka o Fort Apache y en las tertulias, en Cuatro y La Sexta, donde sus líderes acudían con el cuchillo entre los dientes.

Ahora, desde el Gobierno ya, sus palabras son algo más discretas, salvo en el caso de Echenique como portavoz de aquel discurso rotundo, y los medios, más poderosos: el "asalto" a TVE fue el primer gran objetivo de Iglesias, y en esa batalla aún se haya inmerso, en una dura pugna interna con el PSOE toda vez que ya fue laminada la huella del PP.

 

Pero, además del respaldo de los medios públicos, de alguna televisión privada y de incontables digitales; un nuevo invitado se ha sumado a la fiesta: el diario La Última Hora, el "juguetito" de Podemos para lanzar allí los mensajes que otros medios, incluso cercanos, no quieren asumir.

"Es para el cuerpo a cuerpo", explican fuentes cercanas a Podemos que conocen bien el origen de esta jugada mediática con la que Iglesias ha matado dos pájaros de un tiro: de un lado, tiene una herramienta para ajustar las cuentas, para practicar su "diente por diente" mediático.

Y de otro, afirman, cierra sus heridas personales y políticas con Dina Bousellham, la politóloga que el asesoró, con la que rompió y que ahora dirige el "Pravda" de Podemos con un credo claro: señalar a periodistas, a grupos de comunicación, a programas e incluso a cadenas.

Sin anuncios y con pocas suscripciones, ¿cómo se mantiene el periódico de Podemos? Ésa es la gran pregunta

De manera casi obsesiva, utilizando seudoinvestigaciones contra Prisa, en unos casos; o pseudónimos para firmar terribles diatribas contra periodistas y comunicadores muy célebres: Ana Rosa Quintana es su gran obsesión, pero ha añadido a dos nombres bien distintos a su diana.

El de Vicente Vallés y el de Risto Mejide, lo que en sí mismo demuestra la falta de límite en la campaña: el primero es un respetado presentador de Antena 3 muy poco dado a los excesos y, el segundo, presenta un programa de humor político. Aún sí, el diario de cabecera de Podemos ha dirigido furibundas críticas contra ambos.

Su objetivo

"Y así seguirá siendo", explican las mismas fuentes, que ponen en tela de juicio los datos que la "dirección" va diciendo en círculos internos sobre el éxito de la cabecera, dando la cifra de 1.8 millones de usuarios mensuales. "Sin ningún anuncio y con pocos suscriptores porque acaba de comenzar, ¿cómo se mantiene?".

Ésa es la gran pregunta. Para qué ha llegado, no admite dudas. Basta con ver las más ilustres caras de periodistas señaladas para entenderlo.

 

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