02 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Decálogo para una vuelta al cole segura

Nuestra principal y lógica preocupación en estos días está relacionada con la salud y la seguridad de nuestros hijos

¿Será segura la vuelta al colegio? ¿Tenemos que aceptar que existe la posibilidad de contagio en el medio escolar? ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros para contribuir a que los colegios sean más seguros? Ya sabemos que el “riesgo cero” no existe, pero si un niño se contagiara durante el curso escolar, ¿sería solo el colegio el posible foco de contagio?, y… ¿no existe también ese riesgo cuando salgan y asistan a las actividades extraescolares, o cuando vayan casa? ¿Y durante los fines de semana en los parques, en las fiestas familiares? ¿Y los integrantes de la familia, padres y hermanos que asisten a su trabajo o cualquier fiesta nocturna, no pueden ser también los focos de contagio?

Lo cierto es que todas estas preguntas necesitan de nuestras respuestas personales con todo lo que ya hemos aprendido en relación al contagio del Coronavirus, y “no se debería criminalizar ni “penalizar” únicamente al centro escolar, que no deja de ser un ambiente más de los que todos compartimos en nuestra vida diaria.

Por ello proponemos este “Decálogo para una vuelta al colegio más segura”, que se diferencia en muy poco de las premisas que todos debemos respetar en los distintos ámbitos de la vda.

  1. Respetar al máximo “las 3 M” de la prevención, que son las verdaderas “reglas de oro” en la lucha contra el Coronavirus: La “M” de la higiene escrupulosa y continua de las manos, la “M” de metros, respetando la distancia de seguridad de 1.5 metros y la “M” de las mascarillas adecuadas y bien puestas, aunque con “descansos seguros” para no agobiar a nuestros niños.
  2. Cada colegio deberá contar con 2 “Coordinadores COVID-19”, contratados específicamente para estas labores y en estrecha relación entre ellos y con los servicios de Salud Pública; uno, el “Coordinador Docente” que será el encargado de controlar el cumplimiento de todas las medidas de seguridad y de la vigilancia extrema de los posibles casos que les pueda comunicar cada profesor y otro el “Coordinador Sanitario”, que deberá ser un profesional de enfermería del Centro de Salud de referencia para cada colegio, y que será el responsable del seguimiento clínico y de establecer la realización de las pruebas diagnósticas, siempre en relación directa con los “rastreadores” de Salud Pública.
  3. Diseñar adecuadamente los horarios de entrada y salida del colegio, para que se haga de forma escalonada, evitando así aglomeraciones
  4. En el transporte escolar, cada niño deberá tener signado “su asiento” y respetar al máximo las reglas de oro de la prevención.
  5. Limpieza e higiene de todas las estancias del colegio: aulas, comedores, baños, gimnasios, pasillos, patios, etc., así como de todo el transporte escolar
  6. Ventilación adecuada de todos los espacios, con las ventanas abiertas, al menos 10-15 minutos cada hora. Es aconsejable incluir aparatos “purificadores de aire” con los filtros más adecuados, que contribuirán a disminuir el acúmulo de “aerosoles” que se forman con la expulsión del aire de nuestra respiración
  7. Respetar una ratio de alumnos por aula nunca superior a los 20. Para ello, lógicamente se necesita ampliar el número de aulas y de profesores.
  8. Cada grupo de alumnos debe permanecer en “su clase” y si se necesita algún cambio, deberá movilizarse el profesor y no los alumnos
  9. A la hora de comer, hacerlo en el mismo aula, o bien en el comedor, pero respetando siempre los mismos grupos que en el aula
  10. Realizar la prueba de la PCR y test antigénicos necesarios y de forma periódica a todos los niños, a los profesores y al resto de trabajadores del centro escolar. Se debe exigir a las empresas de transporte escolar que certifiquen las pruebas realizadas a los conductores

Y al llegar a casa, seguiremos con todas y cada una de las medidas de prevención que ya hemos aprendido desde el principio de la pandemia: limpiaremos y ventilaremos tanto su calzado como su ropa, se lavará de nuevo las manos, o se duchará si es preciso, y se limpiarán con gel hidroalcohólico o con una solución de agua y lejía, tanto la cartera o el macuto, como todos los objetos que haya utilizado en el colegio.

Tengamos presente que el “riesgo cero no existe” y que el miedo que todos tenemos, lógico por otra parte sobre todo porque el miedo es libre, también se puede contagiar a nuestros niños. Lo mejor es tratar de cambiar nuestros mensajes, tanto en los medios de comunicación como en los comentarios de los padres y abuelos en casa, dirigidos al “respeto” al coronavirus y no tanto al “miedo al contagio”.

Afortunadamente la gran mayoría de los estudios publicados, demuestran que los niños se contagian con menos frecuencia, pasan la enfermedad de forma asintomática o leve y contagian mucho menos que el resto de la población a los adultos.

Jesús Sánchez Martos

Catedrático de Educación para la Salud

Universidad Complutense de Madrid

@jsanchezmartos

 

 

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