La protesta de Vox contra Pedro Sánchez colapsa el centro de Valencia

Desde el norte al centro de la ciudad, la calles se llenaron con una caravana de vehículos para expresar su "hartazgo" con el Gobierno

A las 12,05 pasaban los primeros coches de la protesta contra el Gobierno por la calle General Palanca, junto a la plaza de Tetuán de Valencia, precedidos por dos furgones del Cuerpo Nacional de Policía. Constituían la avanzadilla de lo que ocurría en el epicentro de la protesta, en la avenida Alameda. A las 12,30 horas, en la fuente que clausura esa misma arteria viaria de Valencia, los vehículos se hallaban parados. No podían avanzar debido al tráfico.

Desde las calles paralelas intentaban acceder conductores a la citada Alameda, procedentes de Palacio de la Exposición. O desde el puente de Peris y Valero. No podían. La cola de coches que ondeaban la bandera de España recorría la avenida de Aragón, sobrepasaba el estadio de Mestalla y se adentraba en la carretera de Barcelona. Ya eran las 12,45 horas y la protesta seguía colapsada.

Los vehículos no podían avanzar debido a la gran cantidad que se acumulaba en el itinerario de la convocatoria. Conductores y copilotos, aburridos y a la vez envalentonados, salían de sus coches y se ponían a conversar, o bailar al ritmo del himno nacional que de alguno de los vehículos emergía a elevado volumen. O de alguna canción que desprendía cierta nostalgia, como Libertad, libertad, la popera de 1976. En determinados coches lucían carteles con peticiones de dimisiones del gobierno. Alguna conductora exigía a gritos el adiós del vicepresidente Pablo Iglesias. La mayoría permanecía en silencio, esperando a que avanzara la caravana. Sin prisas.

Son las 13,40 horas. Ha pasado 1 hora y 40 minutos desde el inicio de la protesta convocada por Vox, aunque los vehículos que ondean banderas o distintivos de esta formación política resultan testimoniales. Son una pequeña minoría. También cuentan con voluntarios controlando la megafonía entre centenares de ciudadanos que aplauden o, simplemente, enarbolan banderas al paso de la caravana. Los vehículos siguen pasando por General Palanca y desviándose por Puerta de la Mar.

Llegamos a las 14,00 horas a la plaza de San Agustín. Desde una furgoneta camuflada de banderas emanan, a todo volumen, las notas del Himno Nacional. Una cuarentena de ciudadanos de todas las edades -si por algo se ha  caracterizado esta protesta es por juntar a personas de años muy diversos espectros demoscópicos- aplaude a  su paso. Entran en San Agustín. Hace dos horas que empezó la  protesta. Todavía quedan muchos vehículos detrás.

La convocatoria procede de Vox, que informa, en un nota, de la asistencia de José María Llanos, presidente provincial del partido Valencia y portavoz adjunto del Grupo Parlamentario VOX en las Cortes Valencianas; de Ignacio Gil Lázaro, vicepresidente de la Mesa del Congreso de los Diputados; y de los diputados autonómicos Ángeles Criado y José Luis Aguirre; además de los concejales del Ayuntamiento de Valencia, Pepe Gosálbez, portavoz y Vicente Montañez; el diputado Provincial Joaquín Alés; todos los miembros de la Gestora de VOX Valencia, los concejales de Vox de los municipios valencianos, afiliados y simpatizantes.

 

Convoca Vox, pero no abundan los símbolos de este partido. Lo que sí se multiplica es la bandera de España. Desde coches, furgonetas y por parte de quien aplaude en la calle. Constituye el poderoso símbolo que enlaza toda la protesta. La patria frente al enemigo común, que en este caso es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien se le achaca haberse convertido en el antagonista de la citada patria, de España. Contra él va una convocatoria que ha reunido a más personas de las previstas. En momentos de crispación, de incertidumbre, lo que más aúna consiste en encontrar ese enemigo común. Desde las acampadas de 2011 que marcaron España no había habido tanta movilización social. 

"Negligencia criminal"

Ignacio Gil Lázaro, tras la manifestación, indicó que existe un  "hartazgo de un gobierno mentiroso, inútil, ilegítimo por su origen. Un gobierno que ha actuado con plena negligencia criminal causando miles de muertes y la ruina nacional. Hoy ya es evidente, porque los documentos están ahí, que el gobierno conocía la gravedad y la que se venía encima y las recomendaciones de los organismos internacionales para que el 8 de marzo no hubiera concentraciones masivas y desoyeron eso por intereses partidistas multiplicando losniveles de contagio y causando miles de víctimas”.

 

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