20 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Revolución en Zarzuela: El Rey toma una decisión tras cerrar su página más negra

El Rey Felipe VI, en un despacho oficial con el presidente del Gobierno.

El Rey Felipe VI, en un despacho oficial con el presidente del Gobierno.

El Jefe del Estado da por concluida la etapa más negra de la Corona y activa un plan para recuperar el prestigio perdido tras el "caso Urdangarin" y en fin del bloqueo político.

El entorno del Rey considera que "lo peor ha pasado". Y que si Felipe VI se coronó el 19 de junio de 2014, va a poder comenzar a reinar de verdad, como él quiere, ahora. Finalizado el insólito bloqueo político que maniató al Jefe del Estado durante casi un año y tras el alivio parcial de la sentencia del caso Nóos -con la absolución de la Infanta Cristina-, Felipe VI está dispuesto a sacar brillo a la Corona, impregnarla de su personal estilo y tratar de recuperar el prestigio de una institución sacudida en los últimos años por los escándalos y por los vaivenes que protagonizó su anterior inquilino, Juan Carlos I.

Fuentes próximas a la Casa Real, consultadas por ESdiario, explican que la reciente visita a España del presidente de Argentina, Mauricio Macri, ha supuesto el punto de inflexión que abre la nueva etapa. Ya sin rémoras ni complejos, los Reyes dotaron a esta visita del mayor boato visto en los últimos tiempos en Zarzuela. La nueva situación política va a facilitar el siguiente acelerón del Rey.

Bloqueo político y caso Urdangarin están superados. Liberado Felipe VI, llega la hora de reflotar el prestigio perdido de la Corona

Bloqueo y caso Urdangarin están superados. Y los Reyes van a escenificar próximamente un viaje institucional con pocos parangones. Realizarán del 6 al 8 de junio una visita de Estado al Reino Unido en respuesta a una invitación de la reina Isabel II, un viaje que Don Felipe se vio obligado a suspender hace meses por la falta de Gobierno.

Habrá otras citas en una agenda con notable brillo: antes espera Japón -del 4 al 7 de abril- y, después Marruecos, también con el boato propio de un viaje de Estado al vecino del sur.

 

El viaje a Londres anunciado este mismo viernes por el Ministerio de Asuntos Exteriores no es una visita cualquiera. Primero, la Reina Isabel tan sólo programa dos recepciones de este tipo al año. La última visita de Estado del Rey Juan Carlos se produjo hace 30 años.

Y segundo, el viaje coincide con la negociación sobre el Brexit. El Gobierno considera fundamental la labor "engrasadora" del Rey para favorecer los intereses de los españoles que viven en el Reino Unido y que se van a ver afectados por la salida del país de la UE.

Cataluña, la Reina y la reforma Constitucional

Por lo demás, el Palacio de la Zarzuela ha diseñado una ambiciosa estrategia interna. Como ya viene haciendo en los últimos meses, Don Felipe va a intensificar su presencia en Cataluña, en actos del ámbito económico, social y cultural.

Asimismo, el Monarca quiere estar atento -informado lo está, de forma permanente- a la posible reforma constitucional que puede avecinarse, abierto el melón, por Ciudadanos, de la limitación de mandatos y la eliminación de los aforamientos.

El Rey sabe que está pendiente la otra gran reforma: la de la derogación de la preeminencia del varón sobre la mujer en la sucesión a la Corona. Una reforma, si se produce, que obligaría al preceptivo referéndum y a la disolución de las Cortes.

La relanzada agenda de Felipe VI tendrá, en su condición de Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, varias citas con los tres ejércitos.

Donde no esperan muchas novedades es en el entorno de la Familia Real. Como adelanto ESdiario, el Rey no piensa rehabilitar el papel de la Infanta Cristina pese a su absolución y vería con buenos ojos su renuncia a los derechos sucesorios, una hipótesis poco probable.

Por último, Zarzuela va a intensificar también la agenda propia de la Reina Letizia con una aspiración: que recoja el legado en los ámbitos sociales y culturales que desarrolló la Reina Sofía.

 

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