21 de abril de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez se ve obligado a dejar el Falcon en tierra tras llevarlo hasta de boda

Pedro Sánchez durante un viaje en el Falcon.

Pedro Sánchez durante un viaje en el Falcon.

En los últimos meses se ha recorrido el país de punta a punta a bordo del avión oficial, siempre aduciendo "motivos de seguridad". Se acabó. Los motivos, más estéticos que otra cosa.

Pedro Sánchez contempla estos días su Falcon 900B únicamente en fotos. El presidente del Gobierno se ha visto obligado a dejar en tierra el avión de las Fuerzas Aéreas que desde que llegó a La Moncloa había utilizado, incluso, para ir a la boda de su cuñado. 

Según revelan a ESdiario fuentes de la seguridad del socialista, Sánchez no está volando en esta precampaña en Falcon, un aparato cuya hora de vuelo sale por más de 5.400 euros. Sino en coche, en AVE o, si es por aire, en avión privado contratado por el PSOE.  

Las razones del presidente son más estéticas que éticas. Desde su equipo le hicieron saber hace unas semanas el escándalo que supondría que la prensa le pillara yendo a un acto de partido en Falcon, teniendo en cuenta que su uso y "abuso" -según lo califica la oposición- ha sido objeto de mucha polémica durante su corta Presidencia.

En época de elecciones, cualquier traspié se paga caro, y eso lo saben los estrategas del socialista: los errores penalizan más de lo que premian los aciertos.  

 

En teoría, los presidentes no deben utilizar los vehículos oficiales cuando van a actos de partidos, sino que sus gastos de desplazamiento y alojamiento han de correr a cargo del PSOE, en este caso. Sin embargo, los presidentes socialistas tienen cierta querencia al Falcon incluso para cuando se ponen el traje de secretario general del PSOE.

José Luis Rodríguez Zapatero fue descubierto en varias ocasiones yendo a mítines en el avión oficial. Y Pedro Sánchez, durante meses, ha utilizado el viejo truco de incluir actos institucionales en aquellos lugares que, en realidad visitaba para actos de partido. Así tenía la coartada para movilizar el avión oficial. 

Desde que el socialista llegó a La Moncloa, los gastos del Falcon han sido un misterio que Presidencia se ha negado sistemáticamente a aclarar, aunque era su deber. Argumentando que si volaba en avión oficial no era por capricho sino por "cuestiones de seguridad". 

Precisamente por "cuestiones de seguridad" Sánchez nunca cogía el AVE cuando iba en calidad de presidente. Ahora que es el PSOE el que paga y no el Estado, usa más el coche y el tren y menos el avión.

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