21 de marzo de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El silencio de los corderos: nadie protesta por su sacrificio público por miles

Una imagen de archivo reciente de la fiesta del cordero en plena calle

Una imagen de archivo reciente de la fiesta del cordero en plena calle

El sacrificio de miles de animales en la vía pública no tiene el rechazo ni la oposición que sí reciben los toros. El ritual musulmán encuentra así un plácet difícil de lograr por nadie.

Sólo en Ceuta, se calcula que hoy morirán 5.000 corderos degollados a plena luz del día, aunque este año las autoridades de la Ciudad Autónoma han desplegado 23 carpas para tapar un poco un espectáculo posiblemente dantesco para los espectadores que no conozcan su significado.

Es la fiesta del cordero, día grande de los musulmanes, pero también un desafío para quienes no profesan esa religión y se topan, in situ o a través de los medios, con un rito tan truculento a ojos occidentales que tradicionalmente se hacía en plena calle, manchada con ríos de sangre y no siempre con los controles sanitarios que, en otras matanzas sin contenido religioso como la del cerdo, son preceptivos.

 

Sobre este cordericidio, que rememora el pasaje del Corán y de la Biblia en que Abraham se muestra dispuesto a sacrificar a su propio hijo por petición de Dios hasta que éste le libera de la prueba y le ofrece un cordero a cambio, pocas voces se levantan.

PACMA protesta, pero poco

PACMA, el partido animalista por antonomasia, no ha dicho nada en los últimos días, limitando su acción pública a denunciar el trato a toros en distintas fiestas populares de España o a incidir en la explotación ganadera de animales como el cerdo que, dicen, supera ya en número al propio ser humano en nuestro país.

 

 

En el pasado reciente, esta formación sí se opuso con más energía a este ritual, que contraviene sus postulados recogidos en la Ley Cero, opuesta al sacrificio de animales por motivos religiosos o de cualquier tipo. La abolición de los toros, que PACMA defiende y negocia ya con el propio Gobierno, le ocupa mucho más tiempo, y de los corderos apenas trascienden unas declaraciones de la formación en El Faro de Ceuta.

La izquierda, silenciosa

La “tradición o la religión nunca deberían justificar el maltrato, la tortura y la matanza de animales”, dicen recordando que en años anteriores ya exigieron a las autoridades que velasen por el “cumplimiento de la ley” en Ceuta y Melilla, “impidiendo que se sacrifiquen miles de corderos en la vía pública”. Pero ese mensaje no trasciende apenas.

 

Tampoco desde la izquierda se levantan voces que, con otros animales, siempre se alzan. Ni el PSOE ni Podemos ni IU osan protestar contra una tradición que en España ya es masiva, hasta el punto de impulsar un día festivo en Ceuta para el conjunto de la población.

 

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