06 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Urkullu huye de la "quema" de las catalanas y convoca elecciones el 5 de abril

Urkullu, junto a sus consejeros, al anunciar la convocatoria electoral del 5 de abril.

Urkullu, junto a sus consejeros, al anunciar la convocatoria electoral del 5 de abril.

El PNV busca blindar el calendario de tranferencias que se cobrará por el apoyo a Sánchez y evitar que la batalla que se avecina entre Junts, ERC, Cs y PSC le salpique.

Era un secreto a voces en la política vasca. Y ya es una realidad. Aunque no puede decirse que lo anunciado por el lendakari Íñigo Urkullu este lunes sea un adelanto electoral en sentido estricto. Más bien un "ajuste", ya que los comicios autonómicos debían celebrarse el próximo mes de octubre.

Pero el PNV ha querido blindar la cita con las urnas en el País Vasco del huracán catalán que se avecina y de los efectos que las elecciones anunciadas por Quim Torra puedan tener en la precaria estabilidad del gobierno de Pedro Sánchez. Y es que Urkullu tiene atado el compromiso de la nueva ministra de Administración Territorial, Carolina Darías, para culminar las tranferencias pendientes del Estatuto de Gernica.

 

No es una asunto menor: entre ellas hay dos viejas ambiciones del nacionalismo nunca concedidas ni por los gobiernos del PP ni por los de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero: la caja de la Seguridad Social y las competencias sobre las prisiones vascas.

De esta forma, cumpliendo los preceptos legales y el ajustado calendario -deben transcurrir 54 días entre la disolución de la Cámara de Vitoria y la cita con las urnas-, Urkullu ha deshojado la margarita y anunciado la fecha de las elecciones autonómicas: serán el próximo 5 de abril, el Domingo de Ramos.

En una comparecencia oficial celebrada en la sede del Gobierno Vasco, el presidente del Ejecutivo de Vitoria ha destacado que, "tras realizar un análisis compartido y en profundidad" de la situación actual, ha tomado la decisión de convocar las elecciones para el 5 de abril. Cuatro han sido las razones que esgrimido para proceder al adelanto electoral.

La primera, según ha asegurado, es "el clima electoral se ha instalado en Euskadi". "Hemos comprobado que la dinámica iniciada en el Parlamento Vasco va a hacer muy difícil avanzar en la aprobación de los proyectos o proposiciones de ley que se encuentran en tramitación. Son 29 iniciativas y es improbable que la gran mayoría de ellas puedan aprobarse en los meses que restan de legislatura", ha reconocido.

En segundo lugar, ha subrayado que "esta decisión se adopta en beneficio de la sociedad vasca". "Ahorramos a la ciudadanía una campaña electoral permanente a lo largo de los ocho próximos meses y la reducimos a solo dos", ha asegurado.

El lendakari ha asegurado que, a partir del día 5 de abril, se inicia una nueva etapa y la decisión adoptada les va a permitir "alinear" el programa y la gestión del Gobierno "a la realidad institucional de los Ayuntamientos y Diputaciones recientemente constituidos, al Gobierno español que acaba de ponerse en marcha y, también, a la nueva etapa iniciada en Europa".

Asimismo, ha añadido, además, que el nuevo Gobierno que se constituya tras el 5 de abril podrá estar en marcha antes del verano. Ello, según ha apuntado, permitirá al Ejecutivo poder aprobar las directrices económico-presupuestarias de cara al ejercicio 2021 "desde una posición de mayor certidumbre y estabilidad". "Convocar ahora las elecciones supone en la práctica ganar medio año", ha agregado.

Urkullu ha indicado que, a partir de este momento, la sociedad vasca puede tener "la garantía y seguridad" de que el Gobierno va a seguir trabajando "con absoluta normalidad, tanto ahora como cuando se encuentre en funciones".

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