05 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez decretó por Rubalcaba el luto nacional que ahora niega a 14.555 muertos

Casado y García Egea guardando un minuto de silencio en Génova, con la bandera a media asta.

Casado y García Egea guardando un minuto de silencio en Génova, con la bandera a media asta.

El presidente se resiste a declararlo en este momento a pesar de la magnitud de la tragedia y de la insistencia de la oposición. Con su compañero de partido tardó cinco horas en hacerlo.

Son ya 14.555 las vidas humanas que se ha llevado el coronavirus en España, según las últimas cifras del Ministerio de Sanidad. Y eso oficialmente, porque se estima que el número real es mucho mayor. Solo en las residencias de la Comunidad de Madrid el recuento es dantesco: 4.260 ancianos muertos en un mes.

El parte diario de esta guerra sin cuartel contra el Covid-19 es dramático. Tan dramático como la primera fotografía de la morgue del madrileño Palacio del Hielo, que El Mundo llevó a su portada de este martes. Decenas de cadáveres en féretros alineados sin nadie que los vele ni llore. 

La impactante fotografía de El Mundo.

 

A pesar de la magnitud de la tragedia, el Gobierno de Pedro Sánchez se resiste a declarar aún el luto nacional, como le viene pidiendo insistentemente la oposición.

La última vez que el presidente decretó el luto en toda España fue en mayo de 2019, con motivo del fallecimiento del exsecretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba. La noticia de su muerte se conoció el día 10 de mayo sobre las tres de la tarde. Esa misma tarde el Gobierno decretó 28 horas de luto, que empezaron a las ocho de ese día, coincidiendo con la apertura de su capilla ardiente en el Congreso. La decisión fue publicada en el BOE del día 11. La bandera nacional ondeó a media asta en todos los edificios públicos y buques de la Armada.

 

 

Esta vez el Gobierno no contempla decretar el luto oficial por ahora, no entra en sus planes inmediatos, pese a que cada vez más administraciones regionales, provinciales y municipales lo están haciendo en sus respectivos ámbitos de competencias. 

La Comunidad de Madrid, la más afectada por la pandemia, fue la primera. El pasado 30 de marzo el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso decretó el luto regional indefinido y animó a los madrileños a guardar diariamente un minuto de silencio al mediodía.

Después le siguió Castilla y León, que hizo lo propio el 3 de abril. El Ejecutivo que preside Alfonso Fernández Mañueco justificó su decisión como forma de dar "testimonio del dolor de la Comunidad de Castilla y León, y en señal de duelo, respeto y solidaridad ante la pérdida de vidas humanas producida como consecuencia del COVID-19, mostrando las condolencias a todos los que no pueden despedir a sus familiares como hubiesen deseado". 

También han declarado el luto oficial diversos ayuntamientos: Valencia, Oviedo, Orense, Granada, Ávila, Salamanca... Como curiosidad, el consistorio de la localidad cordobesa de Cabra, cuna y refugio de la vicepresidenta Carmen Calvo, fue de los primeros en hacerlo. La justificación es en todos los casos la misma: acompañar y reconfortar a las familias que no han podido siquiera despedirse de sus seres queridos. 

¿Qué dicen los expertos en Protocolo?

Pero el Gobierno no se da por aludido. Aunque para los expertos en protocolo éste es un debate más político que otra cosa, o enteramente político. "No tiene sentido ahora mismo declarar un luto nacional sine die, hay que esperar", razona Carlos Fuente, director de Isemco, la escuela internacional de referencia en España en cuanto a la organización de eventos, protocolo y relaciones institucionales.

A raíz de este debate, Fuente ha organizado dos jornadas telemáticas de Profesionales de Protocolo ante el Covid-19, y en ellas los participantes han hablado del luto oficial y de los actos de homenaje a nivel nacional, autonómico y local.

"Los profesionales creemos, mayoritariamente, que es un poquito precipitado", opina Fuente, quien no duda de que el presidente Sánchez lo decretará (otra cosa es durante cuántas jornadas), pero más adelante. "Hay que declararlo cuando podamos vivirlo todos y no ahora que estamos en casa", añade, y recuerda que el luto lleva aparejadas más disposiciones además de las banderas a media asta. Por ejemplo, los homenajes. 

"España ya está de luto, pero el luto oficial es una cosa distinta a los sentimientos. Y no debemos perder su valor", concluye.

Sin embargo, en el terreno político en las últimas horas el PP y Vox han aumentado la presión sobre Sánchez, animando a la ciudadanía a que saquen al balcón la bandera de España con un crespón negro. En las sedes de ambos partidos la insignia nacional ondea a media asta. También, desde este miércoles, en los edificios de la CEOE, como anunció su presidente, Antonio Garamendi. Así que la polémica continúa.

 

Comenta esta noticia