Una décima de segundo

¿Llegó el autismo a nuestras vidas por una décima de segundo? El autor preside Música para el Autismo, ONG que este jueves celebra un concierto solidario en el Palau de la Música de Valencia

Música para el Autismo cumple 5 años de vida. Aún recuerdo como si fuera ayer aquel momento mágico de conexión con mi hijo Diego que iba a desencadenar la fundación de esta ONG junto a mi mujer Ruth.

A veces todo cambia en una décima de segundo. Puedes salvarte de un accidente mortal por una decisión tomada justo en ese cortísimo espacio de tiempo, o conocer a la mujer de tu vida de una manera totalmente casual, o tener un hijo, y luego otro, y que éste, así, de repente, también por esa dichosa décima de segundo, ingrese en la UCI con crisis convulsivas graves que le lleven a sufrir una regresión lenta pero firme en la que pierda todo lo aprendido. ¿Llegó el autismo a nuestras vidas por esa décima de segundo? Puede ser, quién sabe…

Ese lapso de tiempo fue el que tardé en decidir, una mañana de domingo de octubre, hace cinco años, tocar y cantar la canción “Tears in Heaven” junto a mi hijo Diego, ya diagnosticado de autismo, y que había perdido todo tipo de conexión y comunicación con nosotros. A los pocos segundos, Diego se acercó y empezó a tararear la canción conmigo, acompañándome mientras yo tocaba los acordes. No sólo lo hacía con perfecta entonación y respetando los tiempos, sino que también me miraba fijamente a los ojos. Fue un momento mágico que nunca olvidaremos.

A los pocos minutos las palabras “música para el autismo” empezaron a sonar en nuestras cabezas. Ese instante mágico hizo que decidiéramos que teníamos que hacer algo con la música para ayudar a Diego y a otros niños y niñas como él, y así, de la nada, surgió el proyecto MUA.

MUA empezó con un presupuesto de cero euros, y fue creciendo poco a poco hasta llegar a donde estamos ahora. Hemos organizado más de 50 eventos de todo tipo, desde grandes conciertos hasta pequeños talleres de música, pasando por eventos deportivos, cursos de formación, o el rodaje de dos documentales. También pusimos en marcha un programa de becas de terapia para familias sin recursos económicos, así como un proyecto de ocio inclusivo que promueve actividades varias pensadas para fomentar la inclusión de personas con autismo, actividades muy demandadas y muy necesarias para este colectivo. Actualmente contamos en el equipo con dos musicoterapeutas y dos profesores de música, y con un equipo de voluntarios y voluntarias espectacular.

Una décima de segundo fue el tiempo que tardé en decidir, el pasado 14 de agosto, mientras conducía un coche en familia por una autopista italiana, tomar la salida “Génova Sur” en lugar de “Génova Oeste”. Estaba lloviendo y tronando muchísimo, y mi inconsciente tomó esa decisión de manera casi automática para entrar cuanto antes en la ciudad y buscar un centro comercial, pese a que nos dirigíamos al puerto desde el sur y la salida más directa era la otra. Minutos después, el puente Morandi se derrumbaba. El azar, el destino, o esa caprichosa décima de segundo quiso que no nos dirigiéramos al puente minutos antes del derrumbe.

Nadie sabe qué pasará en el futuro. Sólo espero que esas decisiones que tomamos casi sin darnos cuenta, esas benditas o malditas décimas de segundo, hagan crecer aún más nuestro proyecto con nuevos sueños para ayudar a niños y niñas especiales que lo necesitan, y cuando MUA conmemore su décimo aniversario, podamos celebrar que esos sueños se han hecho realidad.

*Presidente de Música para el Autismo

Comenta esta noticia
Update CMP