17 de enero de 2018
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un periodista rompe a Rufián al preguntarle por qué sigue cobrando de España

Gabriel Rufián, en una entrevista en televisión.

Gabriel Rufián, en una entrevista en televisión.

Era una entrevista plácida en un medio subvencionado por la extinta Generalitat hasta que llegó la pregunta que todo el mundo se hace. Y, noqueado, así salió del trance el polémico diputado.

El locuaz portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha sido víctima del fuego amigo.

Aprovechando sus largas vacaciones como parlamentario, a sueldo del presupuesto español, Rufián ha concedido este jueves una larga entrevista al periódico independentista Vilaweb.cat, en la que hace un extenso análisis de la situación en Cataluña tras las elecciones del 21-D y sobre las negociaciones entre Esquerra y JxCat para la investidura de Carles Puigdemont.

Toda la entrevista transcurre en tono amable hasta que llega la pregunta que el polémico diputado de Esquerra parece no esperar. "¿Si ya tenemos República y estado independiente, qué hacen los diputados catalanes en el Congreso español?", le interroga el entrevistador.

Y, tras vacilar, Rufián responde evidentemente tocado. "Es una pregunta que me habían hecho mucho y que ahora hacía tiempo que nadie me hacía", le afea al periodista, sorprendido.

"Yo estoy muy, muy orgulloso del trabajo realizado en Madrid por el grupo de ERC y también del PDECat. Ha habido grandes intervenciones de Carles Campuzano, de Míriam Nogueras ... Creo que principalmente lo que hacemos en Madrid es no regalar el relato de lo que ocurre en Cataluña según quién porque se ha demostrado que hacerlo sería dramático", explica.

Y prosigue eludiendo la respuesta que le reclama el entrevistado. "Pero también ocupamos un espacio mediático que es muy importante. Nos guste más o menos. La política no se hace sólo en los parlamentos o en las comisiones, sino que se hace también en los platós de televisión, en las tertulias radiofónicas o con entrevistas a los medios de comunicación".

"Y ya sé que iré a según qué sitios e intentarán trincharme. Pero hay que hacerlo. Si no vamos nosotros, pondrán siempre al Albiol, el Rivera o quien sea con intenciones muy poco honestas. Y este espacio se ha de ocupar en Madrid, en Bruselas o donde se pueda", concluye. 

Pero de su nómina de 8.000 euros y del incumplimiento de su compromiso de abandonar el Congreso cuando se declarara la República catalana, ni una palabra.

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