20 de octubre de 2020 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Una amiga destapa la cara oscura de Raquel Perera, exmujer de Alejandro Sanz

En ocasiones conviene desempolvar la hemeroteca y refrescar la memoria porque eso ayuda a comprender mucho mejor el presente. ESdiario ha tenido acceso a un testimonio exclusivo revelador.

 

 

En los últimos dos meses suenan con fuerza las diferencias y el enfrentamiento judicial que mantienen Alejandro Sanz y Raquel Perera. Su relación se rompió el pasado verano tras 12 años de matrimonio y dos hijos en común, Dylan y Alma de nueve y seis años. Separarse está a la orden del día, otra cosa son los acuerdos a los que llegan las parejas cuando hay grandes fortunas de por medio. El cantante y la empresaria mantienen un contencioso aún por resolver, ella le pide 40.000 euros mensuales aparte de un seguro de vida como beneficiaria y una pensión por su “dedicación y contribución al éxito profesional” de Alejandro mientras ambos estaban juntos, así como una retribución equitativa de los bienes que amasaron durante su matrimonio. Sin embargo, la propuesta de Sanz dista mucho de las pretensiones de su ex, el cantante está dispuesto a pasarle 15.000 euros mensuales y punto.

Se acerca el día en el que tendrán que verse las caras en los juzgados, aún no se sabe si en Madrid o en Miami, lo cierto es que el juicio podría celebrarse este mismo mes de septiembre.

Hoy en La Espuma de los Días de ESdiario los protagonistas de estas líneas son tres; Alejandro Sanz, su exmujer Raquel Perera y su exnovia Silvia Salas. Cuando al comienzo de estas líneas hablaba de desempolvar la hemeroteca me refería a la relación que mantuvieron el cantante y Silvia.



Corre el año 91 Alejandro ya ha dado esos primeros pasos artísticos, es el comienzo de una carrera que ha resultado ser imparable. Ese año conoce a Silvia Salas una joven de 18 años que quiere ser modelo. Su relación se prolonga cinco años hasta 1995, que es cuando ambos deciden tomar caminos diferentes. La música de Alejandro ya suena con fuerza y Silvia quiere proyectarse en su carrera de pasarela. A pesar de la ruptura no pierden el contacto, de hecho pasan los años y cuando Silvia es madre se llega a especular con que Sanz podría ser el padre, algo que ambos desmienten rotundamente y cuyo rumor carecía de consistencia.

A pesar de los rumores y la distancia, Silvia vive en Madrid y Alejandro en Miami, la modelo siempre sale en defensa de su amigo con palabras de cariño y admiración hacía el hombre del que estuvo muy enamorada.



Sin embargo esa buena relación se viene abajo cuando Alejandro y Raquel se casan, según cuenta Silvia en exclusiva para ESdiario, los celos de la empresaria son la razón de la ruptura de esa amistad; “Me enfadé con Alejandro porque un día me dijo que para hablar debía hacerlo a escondidas ya que a Raquel no le gustaba que hablara conmigo. Yo le dije a Alejandro que si tenía que llamarme a escondidas era mejor dejar nuestra amistad. Nuestra relación era sana y de buenos amigos, a Raquel le pudieron los celos. Me sentó muy mal porque nunca le he fallado, yo siempre le he dado su lugar y nunca he hablado mal de él, todo lo contrario porque le he querido mucho. Sentí que no me daba mi sitio como amiga y eso me dolió enormemente. Me dolió más romper mi amistad con Alejandro que romper la relación. Supongo que le habrá ocurrido lo mismo con otras amigas. Siempre he pensado que Raquel controlaba demasiado a Alejandro”.

Hace años que Silvia no habla con él, pero sí le sigue en Instagram, especialmente en estos últimos meses de confinamiento en los que el artista ha hecho directos y ha cantado para amenizar el encierro a todos sus seguidores: “Le sigo, sé de él, y le deseo que le gane el jucio a Raquel, y que sea muy feliz con su nueva pareja”.

Por su parte, Salas vive una espléndida etapa personal, hace un año y medio que conoció a Nando Torres, un actor mallorquín del que está muy enamorada y con quien hace planes de futuro.

La modelo está muy orgullosa de su hijo Álex que ya ha cumplido 18 años y estudia Farmacia en Palma; el joven se plantea trasladarse a Madrid para alternar sus estudios universitarios con Arte Dramático. “Me va a salir farmacéutico y actor", cuenta la madre entre risas.

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