11 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

 El periódico oficioso de Podemos intenta ayudar al Gobierno y le deja vendido

Roures, entre Iglesias y Montero

Roures, entre Iglesias y Montero

Los medios más afines al PSOE o a Podemos también libran la batalla que Iglesias y Sánchez mantienen soterradamente. O no tanto. Y con efectos indeseados.



 
 

Que 'Público' es el diario más cercano a las posiciones del partido morado vía Jaume Roures es notorio y real. Que intente apoyar a su formación de referencia, también. El problema es cuando la maniobra para cubrir a los de Iglesias sale mal y reconoce la realidad.

Muy mal deben andar las cosas en el Ejecutivo de Pedro Sánchez para que hasta 'Público' haya reconocido, a su manera, la existencia de disputas en su seno. “Un Gobierno de coalición novato y con roces internos, frente al coronavirus”, titulaba el sábado por la noche, poco más de media hora después de la comparecencia del presidente.

La pieza reconocía la existencia de “codazos, filtraciones interesadas y afán de protagonismo por ambos partidos”, aunque finalmente señalaba que los socialistas consideran que “se ha actuado como un solo Gobierno”.

 

Lo preocupante es que, pese a esa conclusión, el articulo describía con toda crudeza el carajal de los últimos días y, aunque pretendía repartir culpas, no dejaba muy bien a Unidas Podemos: desde que “busca protagonismo” hasta acusaciones de culpar “veladamente a las posiciones del PSOE”.

“Las discusiones han sido intensas, y la pugna sigue de cara al Consejo de Ministros del próximo martes” o que Iglesias “ha estado buscando intencionadamente mayor protagonismo (…) tratando de situarse por delante de la vicepresidenta primera, Carmen Calvo” [a la que, como ya se relató aquí, consideraron inspiradora del rapapolvo que recibió el líder de UP en la SER el pasado viernes] son algunas de las afirmaciones que no dejan de sorprender en un medio tan alineado con las posiciones podemitas.

Guerra de chivatazos

Asimismo, también se reconoce la guerra de filtraciones que existe en el seno del Ejecutivo (de nuevo, la SER obtuvo el borrador de la 'Ley Montero' y lo demolió) o que uno de los enemigos internos de los morados es Nadia Calviño. En calidad de vicepresidenta económica, Calviño ha frenado en varias ocasiones las posiciones de dos peones de Iglesias como Yolanda Díaz o Alberto Garzón.

Eso sí, de momento “sin voluntad de reabrir heridas”. Un detalle, en pleno Chernobyl vírico.

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