25 de junio de 2019 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Concha Velasco da un paso adelante y habla sin tapujos sobre su enfermedad

La actriz habla a corazón abierto

La actriz habla a corazón abierto

La actriz celebrará dentro de unos días setenta y ocho años. La onmástica le pilla en plena gira. Sigue cosechando éxitos y no está dispuesta a apearse del trabajo. Otro asunto es la salud.

Concha Velasco cumplirá en unos días setenta y ocho años y lo hará alejada de su familia. La actriz se encuentra en Barcelona representando Reina Juana, una obra de teatro con la que está girando por toda España con gran éxito de crítica y público. La actriz lleva una intensa vida a sus espaldas. Hace un par de años, tuvo un gran susto.

Le diagnosticaron una peritonitis que le perforó  la pleura. Estuvo muy grave, tal y como ella confesó: “Me dieron la extremaunción. Pero lo peor fue que un mes después, recién comida, tuvieron que volver a operarme y lo pasé muy mal. He tenido unos ganglios en el páncreas pero no eran malignos, no era cáncer linfático. Sí tenía dos malos en la vesícula, pero me los quitaron”. Esta situación la sumió en una depresión. Ella, coqueta confesa, perdió el interés en su aspecto y dejó de lucir arreglada. Sin duda, aquello marcó un antes y un después en su vida.

Dos años después del gran susto, Concha ha recuperado el ánimo. No tiene intención alguna de dejar de trabajar. Sigue cosechando éxitos y está entusiasmada. Eso sí, su salud no está al cien por cien. Ella misma ha reconocido que se cae con frecuencia y que tiene dificultad para subir escaleras. Son secuelas de la enfermedad padecida hace unos años.

No obstante, y a pesar de, sigue en la brecha. En este sentido, está muy apoyada por su familia. Sus hijos no la dejan ni a sol ni a sombra. Están muy unidos. El colofón a esta piña lo pone su nieto Samuel, al que adora. Su faceta de abuela es algo que la llena y le sirve para olvidar algunos pasajes de su vida nada agradables.

En el plano sentimental, la actriz afirma no tener ganas de pareja. El gran amor de su vida fue Paco Marsó, fallecido hace unos años. La pareja estaba separada pero Concha sufrió mucho. La suya fue una relación cargada de altos y bajos. Paco llegó a reconocer que había sido infiel y que esto había deteriorado la convivencia.

Otro punto de crisis en la pareja fueron las diversas crisis económicas. Según algunos, el culpable era el empresario debido a su mala gestión. También se habló de una supuesta afición al juego. Las deudas obligaron a la pareja a desprenderse de algunos bienes. Al final, optaron por separarse dado lo imposible de la convivencia. Desde entonces, Concha no tiene tiempo ni ganas para el amor.

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