27 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Bombazo: Rivera corteja a cuatro históricos socialistas para las listas de Cs

Albert Rivera, este lunes durante la reunión de la Ejecutiva de Cs.

Albert Rivera, este lunes durante la reunión de la Ejecutiva de Cs.

Bajo el paraguas de "España Ciudadana" y en su reivindicación del constitucionalismo el líder de Cs busca replicar el "efecto Valls" en cuatro comunidades electorales decisivas.

La consolidación de Pablo Casado al frente del PP -confirmada por los propios sondeos internos de Ciudadados- y la irrupción con fuerza de Vox a la derecha más derecha de su electorado han obligado a Albert Rivera a mover ficha. Y a adelantar una nueva estrategia preelectoral que este lunes ya abordó la Ejecutiva naranja.

Según reconocen a ESdiario fuentes de Ciudadanos, la nueva hoja de ruta de Rivera pasa por tres ejes prioritarios: marcar distancias y buscar un "espacio propio" frente al PP, pescar en el caladero de desencantados del PSOE -muy hostil a las complicidades de Pedro Sánchez con Podemos y el independentismo- y volver a reivindicar a Cs como la única fuerza "regeneradora". Y todo ello bajo el nuevo mantra enarbolado en los últimos días por Rivera: el "constitucionalismo".

Y en ese PSOE constitucionalista al que Rivera apeló la pasada semana en su cara a cara con Sánchez en el Congreso, poco menos que llamando a la vieja guardia socialista a alzar la voz frente al atrincheramiento de su líder junto al independentismo catalán y a Pablo Iglesias, es donde Rivera se ha puesto a buscar nuevos Manuel Valls, como ironiza un dirigente naranja.

De hecho, este mismo lunes Rivera puso en circulación cuatro nombres de pata negra del PSOE como ejemplo de ese constitucionalismo, o como algunos en Cs denominan "patriotismo constitucional". Y a pocos ha pasado desapercibido que se trata de cuatro socialistas referentes en cuatro comunidades decisivas en el mapa electoral de España.

 

Albert Rivera, junto al exalcalde de La Coruña e histórico del PSOE, Francisco Vázquez.

 

Se trata del exalcalde de La Coruña Francisco Vázquez; el expresidente de la Comunidad de Madrid Joaquín Leguina; el exsecretario general de los socialistas vascos Nicolás Redondo Terreros; y el exministro de Trabajo Celestino Corbacho.

Con Vázquez no ha habido secretismos. El propio Rivera anunció este lunes que compartirá acto en Galicia el próximo 6 de noviembre. Y no es el primero. El también exembajador en la Santa Sede ya presentó a Rivera en un coloquio en 2014. Cabe recordar que Galicia sigue siendo una de las asignaturas pendientes de Ciudadanos y que el líder naranja lleva meses buscando un antídoto de garantías contra Alberto Núñez Feijóo.

Como pendiente sigue en la sede central de Cs en la madrileña calle de Ventas la política vasca. Según confirman a ESdiario fuentes naranjas, Rivera ha sondeado en varias ocasiones la "disponibilidad" de Redondo Terreros, al que considera un ejemplo del PSOE constitucional. De hecho, llegó Cs llegó a proponerle como candidato de una moción de censura instrumental para desalojar a Mariano Rajoy de La Moncloa.

Rivera ha revolucionado hace un mes su ejecutiva en el País Vasco situando al frente al desconocido profesor universitario Luis Ignacio Gordillo. Y el barómetro del Gobierno Vasco difundido el pasado viernes en desolador para Cs: solamente prevé un juntero por Álava.

A Leguina ya le sondeó Rivera en 2015. Y sigue siendo "objeto de deseo" de los naranjas pese a la espléndida valoración que tiene de su líder regional, Ignacio Aguado, al que el líder naranja ha arropado este mismo martes en un desayuno informativo. La mayoría de los miembros de la Ejecutiva cree, no obstante, que finalmente Aguado será recompensando y será el candidato, aunque Leguina podría participar de alguna forma en su campaña de forma simbólica.

En Ciudadanos son conscientes de que la "estratégica" batalla de Madrid va a contar con primeros espadas. Ya lo son el socialista Ángel Gabilondo -con buenas cifras de conocimiento y valoración entre los madrileños- y el candidato de Podemos, Íñigo Errejón. Y se espera con expectación la decisión de Pablo Casado: si apuesta de nuevo por Ángel Garrido o designa un candidato de mayor proyección nacional.

En cualquier caso, Rivera va a apostar al máximo por Madrid. Villacís y Aguado -posibles fichajes de por medio- parten según todas las encuestas con expectativas de éxito tanto en el Palacio de Cibeles como en la sede de la Puerta del Sol.

Y en Cataluña, el exministro y exalcalde de Hospitalet de Llobregat, Celestino Corbacho, sigue en todas las quinielas de Cs. Más aún tras la operación Valls en Barcelona. En las grandes ciudades de la provincia Rivera e Inés Arrimadas no cuentan con candidatos conocidos y de garantías. Y los estrategas de Cs lo tienen claro: si Valls y Corbacho lograran gobernar Barcelona y Hospitalet -segunda ciudad en población- el independentismo sufriría un golpe letal.

Las andaluzas están a la vista. Pero en el horizonte de la cúpula de Ciudadanos ya se mira a las municipales y autonónicas. La reválida de Rivera y su gran reto: entrar masivamente a gobernar ayuntamientos y comunidades, el paso previo al objetivo prioritario: La Moncloa, en 2020.

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