Una Semana Santa que no olvidaremos ha sonado en nuestras casas y corazones

Ojalá no volvamos a vivir una Semana Santa Marinera en el Cañamelar, Grao y  Cabañal, suspendida por una pandemia como la de Covid-19 y sufriendo las consecuencias del estado de alarma

Ayer viernes 16 de abril hubiéramos celebrado el último traslado el del Cristo del Salvador y del Amparo en nuestras calles. Mi amigo y compañero de COU y de carrera Javi Botey, me dijo al principio del confinamient: tengo un lema para la Semana Santa Marinera de este año: "La procesión va por dentro".

Y enseguida me puse a darle forma y en las redes sociales de Encuentro y Opinión Semanasantera-EOS he compartido 13 revistas desde la Semana de Pasión hasta el Domingo de Resurrección. Y ha sido necesario que estos días difíciles para todos por la pandemia que nos asola a nivel mundial, hayamos aprendido a ser más hermanos que nunca, y desde nuestro compromiso cristiano, hemos vivido más intensamente si cabe estos días que nos han llevado a la Pascua. La fe no se ha suspendido en nuestros barrios amigos. Este año la procesión ha ido por dentro y hemos rezado por todos fallecidos y sus familias, y por los que gracias a Dios se han recuperado.

El ‘Resistiré’ del Dúo Dinámico ha vuelto entonarse, más alto si cabe, como respuesta a esta difícil situación, junto a los aplausos a todos los que trabajamos por los demás, cada día a las 20 horas. Por primera vez en mi vida, un Domingo de Ramos viví un traslado virtual y tras rezar un Padrenuestro cerré los ojos y pensé que estamos todos juntos como si fuéramos en la procesión por las calles de nuestro Marítimo juntoa l santísimo Cristo del Buen Acierto..

Vicente Alventosa Carro, director de Play radio Valencia, es todo corazón y de mi mano descubrió en 2009 nuestra SSMV. Vivimos intensamente en aquellos años y compartimos retransmisiones. Lo presenté en las cofradías, y todo el que lo conocía, quedaba encantado. Y por eso el Viernes Santo durante casi siete horas, sólo en su estudio hizo una emotiva retransmisión virtual del Santo Entierro y habló con todos los colectivos. Una labor impagable. Gracias amigo, que no vuelva a ocurrir jamás.

Una Semana Santa Marinera que nunca olvidaremos, y muchos semanasanteros la han sentido y así lo expresamos para la historia.

Mariano Pascual, presidente de la Hermandad del Cristo de la Palma del Grao, lo expresaba así:” Quedarán los trajes de penitente en el armario; los personajes no lucirán sus coloridos hábitos; nuestros peques no recordarán esta Semana Santa; nuestro local quedará vacío y cerrado; no resonarán tambores y cornetas por las calles pero estoy seguro que todos y cada uno de nosotros, en nuestro interior, tendremos nuestra propia Semana Santa..”.

Jose Angel Crespo Flor, directivo de la Hermandad del Santísimo Cristo de los Afligidos del Cañamelar, sentía: “Está muy bien colgar balconeras, mostrar al titular de nuestra Hermandad, Cofradía o Corporación y engalanar nuestros balcones con"cobertors" pero ... por favor, que eso no nos desvíe de la grandeza que se encuentra intrínseca en la rica liturgia de esta Semana Santa, la semana más grande para todo cristiano, la semana que renueva la Pasión y Muerte de nuestro Señor, pero, sobre todo, la semana que finaliza con la Resurrección de quien muriendo en la Cruz nos proporcionó vida eterna y vida sin fin”.

Yolanda Damià, premio periodista Joaquin Sanchis Nadal y Verónica de la Real Hermandad de Jesús con la Cruz y Cristo Resucitado, escribía en su diario del confinamiento: "Esta será la primera vez desde hace casi un siglo que las calles del Marítimo, donde el aroma de la brisa marina impregna cada rincón, no serán el escenario donde procesionarán Claudia Prócula, Pilatos, Judith, Salomé, Marta, Verónica y, por supuesto, la Madre Dolorosa y Jesús Nazareno, el Ecce Homo o el Cristo. La Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús no se vivirá en un barrio que, ante la celebración de su fiesta grande, aparca cada año todo el abanico de ideologías políticas y filosóficas e incluso discrepancias religiosas”.

Alejandro Lorente, presidente de la Hermandad de la Misericordia, expresaba todo lo que asume su colectivo de una bonita manera: “Este año vamos a aprender muchas cosas. Algunas ya las sabemos y no debemos olvidarlas cuando salgamos a la calle. Se trata de la solidaridad, la empatía y el amor al prójimo. Son valores que deberían estar siempre presentes en nosotros, pero que esta crisis ha acentuado. También nos ha permitido recordar que la rutina más sencilla y sus pequeñas virtudes son las que más valor tienen”.

Javier Roig Carles, de la guardia romana de la Hermandad del Santísimo Ecce-Homo, sentía: “Este año parecía que fuese a ser diferente, y desde luego lo ha sido. Era nuestro día, nuestro y de los amigos del “piló”. Echar de menos que empiecen a sonar los tambores, ver como todos se cubren, y nosotros esperar hasta el último momento para formar, a ver si llega el tío Paquito y nos pone a cada uno en su sitio. Colocarnos el casco recto unos a otros, dar los primeros pasos con el redoble de tambor. Pasar por delante de la puerta. Parar, porque en ese momento da igual que los demás sigan, nosotros estamos ahí para hacer guardia a lo más importante.”

Jose Antonio Valero, de los Granaderos del Cabañal, rememoraba su juventud en el Perdón y añadía: "También he visto marchar al lado del Padre a familiares, amigos y compañeros que me han enseñado a vivir intensamente está fiesta, han habido años no he procesionado por salud, luto o por servir a la patria,  este año era importante para mí pero las circunstancias mandan así que por una parte estoy alegre por haber llegado y por otra triste por no poder celebrarlo con vosotros, espero que los años venideros sean mejores”.

Vicente Visiedo, presidente de los Granaderos del Cañamelar, que junto a Ramón Ramírez recibirá la Creu Marinera este año, nos abrió su corazón, y entre otras cosas nos dijo: “Cuando estuve en el Ejército me puse malo y estuve en el hospital en Madrid tenía 42 de fiebre. Los médicos no sabían que tenía una amigdalitis puntacia con febrícula a un nivel bastante importante. Curiosamente una noche soñé con ella o la vi a la Virgen de la Soledad y al día siguiente no tenía nada. Los médicos decían que con el cuadro clínico que yo tenía era imposible estar bien totalmente, que mi recuperación tenía que haber sido progresivamente, poco a poco. Curiosamente me dieron el alta y me pude venir a Valencia para procesionar en mi Semana Santa como ha hecho mi familia desde mi bisabuelo.”

Paco Varea, Creu Marinera de EOS, y Granadero de la escuela de Ramón Ramírez, expresaba: "El Viernes Santo no hubo visita a la playa del Cabanyal ni del Cristo del Salvador ni del Salvador y el Amparo pero, y le doy las gracias, si hubo vídeos en las redes y sus cuentas haciéndonos revivir esos momentos frente al Mar Mediterráneo. Gracias.”

Sandra Gómez, la vicealcaldesa y personaje bíblico del Cristo de la Palma del Grao, desnudaba sus sentimientos en la redes: “Ha sido una Semana Santa triste, triste porque no hemos podido vivirla, claro, somos humanos. Pero, sobre todo, triste por las personas que esta crisis nos va robando. Tristes, por todos esos comercios y restaurantes del barrio que tenían su mejor momento en esta semana. Cada día resulta más difícil mantener la persiana cerrada. Ha sido triste. Pero también ha habido momentos bonitos, ver a muchos cofrades vestidos en sus balcones, sin poder resistirse a abrir la maleta de los velos. Ha sido bonito ver nuestras bandas tocar por instagram, ha sido precioso ver imágenes de procesiones proyectadas en las casas de Pintor Ferrandis. Fue bonito desquitar tanta tristeza y frustración tirando la porcelana al suelo. Como me dijo un cofrade, la noche del sábado es la noche del cambio, el Marítimo rompió su silencio e intenta dejar la pena atrás. No es fácil, pero a un estandarte no le doblega el viento, si no que lo hace ondear más fuerte.

Por último, ya saben que siempre les recomiendo escuchar a nuestro corazón, obrar el bien a los demás, y sentir estos lares marineros. Volvemos a tener una cita, en un par de semanas, aquí, en el lugar donde la información,para decidir es importante.

Y den gracias a Dios en estos días, y una oración por todas las familias que luchan contra la enfermedad y por los que están perdiendo seres queridos sin poder despedirlos, como siempre hemos hecho con el calor humano de familia y amigos.

Y termino con las palabras que Marina Civera dedicó a los Granaderos del Cabañal: "Somos y sois los representantes de tradiciones más antiguas que todos nosotros, más invencibles que cualquier guerra, y más fuertes que cualquier adversidad. Hoy echamos un paso atrás para protegernos los unos a los otros y primar  la seguridad de cada uno, pero retomaremos nuestro camino y volverán los días de procesión, poder reunirnos, misas, cenas, y muestras física de toda esa fe”

 

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