La sensación del momento: Cayetana no calla

Le disputa la antorcha a Arrimadas y el CAT a los soberanistas. Le disputa nobleza a doña Cayetana, feminismo a las feministas, y titulares a las reservas. Y Ximo Puig la ha puesto en valor.

Tiene acento argentino y se presenta por Barcelona. Pero directamente al Congreso, no como Inés Arrimadas, que antes estuvo en el Parlament de Catalunya, y que no tiene acento gaditano.

Cayetana Álvarez de Toledo, triple nacionalidad (española, francesa y argentina), es la sensación del momento, con ya dos hitos en su haber esta campaña a falta de una semana más repleta de oportunidades: su presencia a empujones en la Universidad Autónoma (qué ironía el apellido) de Barcelona, y su debate en TVE.

Dos momentazos que han puesto en posición de gregarias a sus competidoras. Primero a Inés Arrimadas, acosada luego en Vic, y después María Jesús e Inés Montero con la letal pregunta “¿ustedes van diciendo sí, sí, sí hasta el final?”. Titular de la noche adjudicado a la candidata de Pablo Casado frente a las números dos -reservas de los líderes- de los demás partidos. Asterisco: al reflexionar sobre lo que dijo Álvarez de Toledo en TVE no pude evitar acordarme de aquélla polémica canción de Los Ronaldos, número 1 y después prohibida, que contenía la frase “hasta que diga sí, sí, sí”. 

El episodio universitario, mil veces repetido como recurso en la tele, le inviste a Cayetana con el traje de Catwoman en un territorio en el que hasta ahora el papel de heroína valiente lo tenía adjudicado en exclusiva Inés Arrimadas para Ciudadanos. Cómo será la cosa que hasta Ximo Puig la ha elevado a categoría de objetivo en el mitin de Alicante en el que dijo que "más facha que la Cayetana no se puede ser". 

Cayetana es ahora la mujer CAT, de Catalunya y de gata imposible de confinar. ¿Cuántos coches de soberanistas lucen el CAT imitando al ESP? ¿O llevan de pegatina un gato, en lugar del tradicional burro catalán no sea que se extraigan otras lecturas de un símbolo independentista? Bandera pues arrebatada gracias a la feliz coincidencia de sus iniciales, Cayetana Álvarez de Toledo, CAT, y a su primer momentazo de la campaña.

Por disputar, Álvarez de Toledo le disputa ya hasta la reconocimiento máximo que en este país supone que a alguien se le cite por su nombre, sin apellidos, nada menos que a la noble de España por excelencia, Cayetana de Alba. A la duquesa le llamaban doña Cayetana. A la candidata del PP de momento sólo Cayetana. Pero ojo, que es marquesa, y nada menos que de Casa Fuerte.

 

 

 

 

 

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