01 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Onda Cero espera con los dedos cruzados el EGM de Herrera en COPE

La indiferencia de Herrera respecto al EGM no ha variado un ápice tras su llegada a COPE.

La indiferencia de Herrera respecto al EGM no ha variado un ápice tras su llegada a COPE.

En la emisora de Atresmedia esperan que el impacto negativo sea de medio millón de oyentes confiando en el "gancho" de los premios a Alsina y en la pifia de Rajoy.

El primer EGM tras la salida de Carlos Herrera de Onda Cero y su aterrizaje el día 1 de septiembre en la COPE está ya en la cocina, una vez concluido el periodo de entrevistas tal y como ha podido constatar ESdiario. La última oleada del estudio del año es tradicionalmente favorable para la Cadena SER pero en esta ocasión todo el interés, incluso el morbo, está centrado en los resultados de COPE y Onda Cero, en sus programas matinales y en el posible arrastre de oyentes de Herrera al resto de programas y franjas en la emisora de los obispos.

En Onda Cero temen que se produzca lo que en antena se atreviera a decir hace dos semanas el Grupo Risa: "cuando se va al baño después hay que hacer lo que hace aquí Herrera, tirar de la cadena", pero confían en el gancho de Carlos Alsina, en el valor añadido del reciente Premio Ondas recibido y en su notoriedad extra gracias a la pifia de Mariano Rajoy durante una entrevista con el asunto de la nacionalidad española y europea para los catalanes en caso de independencia.

El próximo 3 de diciembre -fecha prevista para la publicación del EGM- no sólo se juega la mañana, el baile de oyentes podría afectar a todas las franjas del día y mientras en COPE se frotan las manos esperando un aluvión de nuevos oyentes en Onda Cero cifran el impacto de la bajada en medio millón. Son estimaciones realizadas a través del feedback obtenido al comparar emails, tuits, llamadas, tráfico web o descargas de podcasts comparando los actuales con los de Herrera en la Onda.

Mientras tanto en el entorno de Carlos Herrera todo es tranquilidad. La habitual indiferencia del locutor almeriense con el Estudio General de Medios no ha variado ni un ápice y sus comentarios en antena, cercanos al desprecio, inquietan a los directivos de la emisora episcopal que no tratan de corregir su actitud a sabiendas de antemano de que es incorregible.

La última oleada del pasado diciembre certificó el liderazgo de la SER (4.725.000 oyentes), seguida de Onda Cero (2.6340.00), tercer puesto para COPE (1.760.000) y cuarto para RNE con 1.267.000 oyentes. En COPE saben que en tres meses es complicado invertir las tendencias pero confían en acercarse -de no lograrlo- a la segunda plaza de la franja matinal.

La empresa es complicada pero siempre con el factor positivo de saber que mejorarán el catastrófico EGM de diciembre de 2014 que relegó las mañanas de Ángel Expósito a la cuarta posición, bajando del millón de oyentes y siendo superado por Alfredo Menéndez de Radio Nacional. Las espadas ahora, y la cocina del EGM, están en todo lo alto.

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