23 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Irene Montero desvela al fin qué piensa de las "infidelidades" de Pablo Iglesias

Pablo Iglesias e Irene Montero en el Congreso

Pablo Iglesias e Irene Montero en el Congreso

La ministra de Igualdad concede una polémica entrevista a Vanity Fair en la que habla por primera vez de Dina Bousselham y de sus intimidades.

Tras su polémico posado en la revista Diez Minutos en agosto, Irene Montero vuelve a conceder una controvertida entrevista, realizada por Joana Bonet en la revista Vanity Fair, con una sesión fotográfica en la que la ministra luce sin complejos como una estrella y lanza una justificación polémica: "El acceso a la belleza en un derecho".

Solo es una de las declaraciones llamativas de un encuentro con la publicación lleno de revelaciones personales. Entre ellas la naturaleza de su relación con Pablo Iglesias, padre de sus tres hijos, con las que entierra los incesantes rumores de una separación que muchos daban por segura y habla, además, de las supuestas "infidelidades" del líder de Podemos con colaboradoras como Dina Bousselham.

"Quien se inventa esas cosas no conoce nuestra vida. Cualquiera que vea nuestra rutina se reiría mucho, como les ocurre a nuestros escoltas y a la gente que trabaja con nosotros", afirma la ministra, que incide en cómo es en realidad su relación personal con Iglesias.

 

"Si Pablo no fuera una persona extremadamente sensible, hubiese sido muy difícil transitar en nuestras condiciones los acontecimientos que hemos vivido. No es que me haya apoyado, es que lo hemos sufrido, reído y vivido todo juntos", asegura antes de confesar que, en lo relativo a su "matrimonio", es "conservadora".

No lo fue a cuenta de su juventud, cuando sugiere que, al igual que Ada Colau, mantuvo relaciones íntimas con personas de su mismo sexo, pese a definirse ahora como "heterosexual". "He probado diferentes cosas, claro… En la adolescencia, en mi juventud… Pero siempre me he sentido heterosexual".

Tampoco se escabulle a la hora de hablar de su chalet en Galapagar, un casa que por coste y situación privilegiada, tiene vetado el acceso para buena parte de los ciudadanos, incluidos los votantes de Podemos. "Dimos ese paso para proteger a nuestra familia. Y lo ocurrido en los últimos dos años ha demostrado que teníamos razón", explica en relación a las protestas de unos cuantos vecinos en las inmediaciones de su propiedad.

 

 

Montero, que dice sentirse muy orgullosa de su formación hasta el punto de que rechazó acudir a Harvard para participar en el 15M, también entra al trapo en otro de los reproches que la persiguen; su escasa trayectoria profesional, limitada a un contrato como cajera en un supermercado.

"Tengo 32 años y hay muchos hombres de 50 y 60 años en la política de este país que no han hecho nada más que política. Parecen muy respetables porque son hombres y van con traje y corbata, pero no han tenido ninguna profesión. A veces ni siquiera han terminado sus estudios", se justifica.

Sobre Galapagar

Finalmente, revela también detalles muy personales de la convivencia en la Sierra madrileña con Iglesias y sus tres pequeños, a uno de los cuales lleva a la guardería del Congreso.  Según Vanity Fair, "sus hijos comen con las manos, siguiendo el método Baby Led Weaning".

Y prosigue: "Los  gemelos Leo Manuel, de dos años, eligen la camiseta que visten entre las tres que les ofrece su madre. “La maternidad me ha enseñado a ser más tolerante con el deseo de los otros”. Abraza a Aitana, que va con camiseta y pañal, huele dulce, se agarra al pecho, mirada de amante rapaz, se quedan solas, el silencio maternal se mastica en el aire".

Por último, la ministra de Igualdad tiene palabras para la Reina Letizia, con quien ya ha coincidido varias veces: "Más allá de que yo sea republicana, me pareció una mujer inteligente, irónica, llevaba la reunión bien preparada y hablamos de temas que nos interesaban a las dos".

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