07 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

¿Tu mascarilla es efectiva?: Haz esta sencilla prueba y lo sabrás

No todas las mascarillas que venden o que nos hacemos en casa son seguras. Es muy fácil comprobarlo

La falta de mascarillas en las farmacias es un clamor. Aunque el gobierno asegura que ya hay abastecimiento, lo cierto es que tanto sanitarios como usuarios están encontrando graves dificultades para hacerse con un acopio que les proteja, y eso sin contar con los millones de protecciones defectuosas que, una vez más, le han colado al ejecutivo.

 

Tipos de mascarillas:

1. Las quirúrgicas:

Son las que utilizan los profesionales en los quirófanos y las que se están repartiendo en lugares de trabajo y transporte público. Estas mascarillas filtran el aire que se exhala y por lo tanto actúan de barrera hacia el exterior impidiendo que las bacterias y virus que tenemos se puedan transmitir a las personas que nos rodean. Cuidado, porque es en estas en las que se han detectado más irregularidades.

2- De protección respiratoria

Estas actúan justo al revés, filtrando  el aire que inhalamos del exterior. llevan incorporado un filtro, y se clasifican según la protección del mismo en:

  • FFP1: 78% de eficacia de filtración mínima, 22% de fuga hacia el exterior. 
  • FFP2: 92% de eficacia de filtración mínima, 8% de fuga hacia el exterior. 
  • FFP3: 98% de eficacia de filtración mínima, 2% de fuga hacia el exterior. 

 

COMPROBACIÓN

La falta de mascarillas de protección respiratoria ha hecho que las que más abunden sean las quirúrgicas y que incluso, muchos estemos usando las de fabricación casera, pero no todas son eficaces.

Para comprobarlo solo tienes que ponértela y encender un mechero a un palmo de distancia. Sopla con todas tus fuerzas y si la llama se se apaga o se mueve por efecto del aire que exhalas, tu mascarilla es completamente inútil. En este caso, prueba a ponerte dos al mismo tiempo y repite la prueba. Solamente si la llama del mechero permanece exactamente igual que antes de soplar podrás tener la seguridad de que proteges a los demás y te proteges a ti mismo.

Como ves, la prueba es muy sencilla. Hazlo antes de salir con la tuya y sabrás si realmente tu mascarilla es efectiva. 

 

Consejos para ponértela y quitártela:

Estos son los consejos de la Organización Mundial de la Salud para colocarte bien esta protección sin contaminarla y también para quitártela con total seguridad:

  1. Antes de colocarla lávate las manos con agua y jabón durante 40 segundos, sin olvidarte de los espacios entre los dedo, el dorso de la mano y ni el pulgar
  2. Cógela por las cintas de sujeción sin tocar la superficie de la mascarilla, fija bien la parte superior ( es la que lleva una aplicación interior metálica) a la nariz  y cúbrete bien la barbilla hasta asegurarte de que no quedan espacios entre tu cara y la máscara.
  3. Evita tocar la mascarilla mientras la llevas puesta.  Si lo haces, lávate rápidamente las manos 
  4. Cámbiate de mascarilla en cuanto notes que empieza a estar húmeda y no reutilices las  de un solo uso. 
  5. Para quitártela, no toques la parte delantera: quítatela por las cintas de sujeción , métela en una bolsa cerrada antes de echarla a la basura y vuelve a lavarte las manos . Recuerda que, una vez usada, la mascarilla puede haberse convertido en un foco de infección y hay que tratarla como tal para que no contagie ni a los nuestros ni a quienes se encargan de recoger la basura.
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