21 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La Liga de las tragaderas

Javier Tebas

Javier Tebas

Hoy arranca LaLiga con un protocolo anti COVID-19 que puede perjudicar gravemente a los clubes.

Vuelve LaLiga, si es que el fútbol sin público en las gradas sigue siendo fútbol. Con los estadios desiertos, pero con las teles encendidas. Y con un protocolo anti COVID mucho más detallado que el que permitió acabar la pasada temporada y que contiene la que es quizás la mayor tropelía que se puede haber visto en cualquier actividad deportiva.

 En aras de recaudar como sea de las televisiones y mantener su status económico, se ha traslado a LaLiga, una competición de regularidad mantenida durante más o menos tres trimestres, al protocolo deportivo antiCOVID que aprobó la UEFA para que la Champions y la Europa League de la temporada 2019-2020 pudieran finalizar. Y los clubes, más necesitados de dinero que Tutankamon de un lifting, han dicho “sí, bwana”. Menudas tragaderas.

Lo primero es explicar el sinsentido de ese protocolo competitivo para torneos del KO aplicado a una competición de nueve meses. Es decir, los criterios de actuación ante un posible positivo por coronavirus, o varios, en una plantilla de Primera y Segunda durante esta Liga. En caso de contagio, se disputará el encuentro siempre que el equipo afectado cuente al menos con trece jugadores, entre los que se deben encontrar como mínimo cinco de la primera plantilla y otros ocho del filial, siendo al menos uno de ellos portero.

En el caso de que el equipo no disponga de este mínimo de jugadores, podría solicitar reglamentariamente el aplazamiento a una fecha máximo a un mes vista. Si por las circunstancias que sean no se puede jugar, se le dará el partido por perdido por 3-0. Pero ojo: estas suspensiones solo serán posibles hasta la jornada 30 en Primera y 34 en Segunda, y cada club podrá solicitar máximo un aplazamiento en Primera y dos en Segunda.

En plena pandemia, con un virus desbocado y que nadie sabe cómo va a evolucionar, con la vacuna para el COVID más lejana que una renovación de Messi, si un club tiene la desgracia de que tenga lugar un contagio masivo en su plantilla y que la evolución sea más lenta de lo habitual, se puede encontrar con nueve, o incluso doce, puntos menos en la tabla, dependiendo que haya jornada intersemanal.

Si eso ya es de por sí una adulteración de la competición, si el contagio tiene lugar en el tramo final de temporada da igual cuáles sean los objetivos de ese club: no los va a alcanzar seguro. ¿Se imaginan que algún equipo de los que pugne por la Liga se pierda tres de las ocho útimas jornadas por contagios y el campeón lo sea sin jugar porque su rival va palmando 3-0 todos los partidos a causa de un virus?

¿De verdad el campeón estaría contento? ¿De verdad no se plantean suspender la competición definitivamente en caso de que la clasificación quede alterada sustancialmente por causas externas?Menudas tragaderas… Eso sí, el dinerito en el banco y no en el campo. Porque fichajes, lo que se dice fichajes de los que cuestan guita, nanai. De la China.

 

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