20 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT
ADJUNTA AL DIRECTOR ELY DEL VALLE

Apunta este truco: el bizcocho del vasito del yogur se reinventa para celiacos

Conseguir una buena repostería casera sin gluten suele ser una misión imposible para los que no son muy duchos en la cocina. Este componente es el que aporta la elasticidad en la masa.



El famoso bizcocho del vasito de yogur se reinventa para darle una oportunidad a los que padecen el trastorno de la celiaquía. Esta receta es un básico recurrente cuando no queremos complicarnos la vida para degustar un bollo casero. Su facilidad radica en sus ingredientes básicos: harina, azúcar, aceite, ralladura de limón... y en que las medidas son tan claras que hasta un niño puede hacer de pinche. 

El problema viene cuando existe la necesidad de retirar el gluten de la combinación, ya que es el componente que aporta elasticidad a la masa de harina. Es difícil intentar hacer crecer un bizcocho sin gluten y que quede esponjoso y con volumen. De ahí que haya que buscar alternativas para que la mezcla quede consistente y el producto final apetecible. 

Las harinas sin gluten son la propuesta del mercado pero en realidad, más que versiones diferentes, se trata de una mezcla de harinas de cereales que ya de por sí no contienen este elemento como el arroz, el maíz o el trigo sarraceno. Otras menos conocidas son las harinas de soja, de garbanzos, de almendra, de patata, de castañas o incluso, de altramuces. Un preparado de almidón de maíz con otras harinas y algunos aditivos como estabilizantes o espesantes pueden conseguir un resultado óptimo en repostería. 

 

Ingredientes:

3 huevos

3 vasos (de yogur) de harina sin gluten

3 vasos (de yogur) de azúcar

1 vaso (de yogur) de aceite de girasol

1 yogur de limón y ralladura de limón

1 cucharadita de bicarbonato de sodio

 

Elaboración:  

Precalentamos el horno a 170 grados y engrasamos el molde que vayamos a utilizar con unas gotas de aceite o un poco de mantequilla. 

En un bol grande batimos los huevos, el yogur, el azúcar y mezclamos bien. A continuación, incorporamos poco a poco la medida de yogur de harina, el bicarbonato, la medida de yogur de aceite y por último la ralladura de limón. Integramos todos los ingredientes. 

Una vez tengamos la mezcla hecha, la vertemos en el molde y cocinamos durante 30 o 40 minutos a 170 grados. Se recomienda no abrir el horno hasta pasados los primeros 40 minutos para comprobar si está hecho. Con meter la puntita de un cuchillo seco será suficiente para comprobarlo. Si sale limpio, ya lo tienes. 

Pasado ese tiempo, sacamos el bizcocho, lo dejamos enfriar antes de desmoldar y lo presentamos con azúcar glas espolvoreado por la superficie. 

 

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