Indignación por el colapso del Hospital General con el ingreso de 79 inmigrantes

Los sanitarios tienen miedo de que puedan intentar escapar o contagiar al resto de pacientes

Los sanitarios tienen miedo de que puedan intentar escapar o contagiar al resto de pacientes

Los inmigrantes se quedan en planta del Hospital General para pruebas PCR porque el de campaña “no tiene aire acondicionado” y generan inseguridad entre el personal sanitario

La llegada de seis pateras con 79 inmigrantes ilegales a bordo procedentes de Argelia ha colapsado el servicio de urgencias del Hospital General Universitario de Alicante. El protocolo establece que el centro alicantino es el hospital de referencia para acogerlos y hacerles las pruebas PCR, para determinar si alguno está infectado por la covid-19.

En las indicaciones de la Consellería se señala que “aquellos que estuvieran infectados pasarían a planta y el resto al hospital de campaña” ubicado en el solar anexo. Pero la falta de previsión ha hecho que las instalaciones provisionales no estén todavía preparadas, por lo que van todos a planta después de su paso por urgencias y observación, lo que ha generado indignación y provoca inseguridad de pacientes y profesionales sanitarios.

 

El motivo de que el hospital de campaña no esté operativo es “que no funciona el aire acondicionado”, según fuentes internas del propio centro. Hay que recordar que estamos atravesando una ola de calor, con temperaturas que superan los 34º en Alicante, y en el interior de las carpas se podrían alcanzar valores imposibles de soportar sin refrigeración.

Malestar entre el personal sanitario

Entre los profesionales sanitarios existe un gran malestar por el colapso que esta llegada ha generado a las instalaciones sanitarias. Se quejan de que no esté habilitado el hospital de campaña, que ha sido concebido para este fin, y la llegada masiva de inmigrantes pueda poner en peligro al resto de pacientes y a los propios sanitarios.

La Consellera de Justicia, Gabriela Bravo, ofreció la semana pasada al Gobierno de España las instalaciones del Hospital General de Alicante para acoger a los inmigrantes que lleguen a nuestras costas, aunque en ese ofrecimiento se contaba con las instalaciones de campaña donde coordinar las cuarentenas de quienes no diesen positivo.

Al no estar preparadas para ingresos, todos tienen que pasar la cuarentena en el edificio principal del hospital alicantino, lo que resta capacidad al centro y a los sanitarios, que ya vienen de pasar un periodo de estrés y agotamiento personal.

El principal miedo entre los alicantinos es que se pudieran fugar y dispersarse por la ciudad, con el consiguiente riesgo para la propagación del virus, en caso de que alguno de ellos fuese portador.

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