18 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Bronca a golpes entre sorayistas y pablistas en una caseta del PP en Sevilla

Soraya en el Congreso del PP. Flanqueada por Moreno, Arenas y Virginia Pérez.

Soraya en el Congreso del PP. Flanqueada por Moreno, Arenas y Virginia Pérez.

Los ánimos están muy caldeados en el PP andaluz después de la derrota de Sáenz de Santamaría, que ha arrastrado con ella a Juanma Moreno. El lunes llegaron a las manos. Esto es lo que pasó.

No hay hilo suficiente en el despacho de Pablo Casado para suturar las heridas que el 19º Congreso nacional han dejado en el PP de Andalucía, que además será el primero que se enfrente a las urnas. Y en menudas condiciones. 

La brecha entre partidarios y detractores de Juan Manuel Moreno ya era grande de antes, pero la derrota de Soraya Sáenz de Santamaría, que es la suya, la ha agrandado. Está completamente roto.

Hay un ambiente irrespirable estos días en el PP andaluz, casi tóxico. Y por más que Casado ha intentado abrir las ventanas al confirmar que Moreno será el candidato a la Junta -pese a que en caliente algunos de su equipo le sugirieron lo contrario-, el aire no ha entrado.

Prueba de ello es el desagradable incidente que se produjo el lunes en la caseta que el PP tiene en las fiestas de la Velá del barrio sevillano de Triana entre concejales del partido en el Ayuntamiento de la ciudad y varios jóvenes de Nuevas Generaciones, y que se ha convertido en la comidilla de las últimas horas en los mentideros políticos sevillanos.

El lunes era la tradicional copa del PP en esa caseta. Allí estaban el propio Moreno, la presidenta del PP de Sevilla, Virginia Pérez, y el portavoz en el Ayuntamiento de la ciudad, Beltrán Pérez. Todos ellos derrotados en el Congreso nacional. 

Juan Manuel Moreno aplaudido por Virginia Pérez.

 

Varios jóvenes de NNGG alineados con Pablo Casado se acercaron a la barra y, según su versión, sus propios compañeros se negaron a atenderles y les recriminaron que habían ido allí a provocar, a restregar su victoria. 

El concejal Rafael Belmonte se encaró con uno de los chicos, Miguel Campos. En ese momento llegó el presidente del PP en el distrito de Bellavista, Luis Miguel Ruiz, y agarró al joven de la cara y le empujó, según la versión de este último en conversación con ESdiario.

Se produjo un forcejeo y tuvo que intervenir la presidenta del distrito Casco Antiguo, Olga Carrión, para separarlos. Todo en presencia de Juan Manuel Moreno. Fuentes del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Sevilla consultadas por este periódico restan importancia a lo sucedido y niegan que existiera una pelea como tal. "No vamos a entrar ahí, es absurdo", zanjan. 

Sin embargo, el joven de NNGG, cercano a Juan Ignacio Zoido, afirma que fue agredido y que hasta los de la caseta de al lado, la del PSOE, se enteraron del escándalo, sin que el presidente regional del PP hiciera nada. "Llevamos tanto aguantando y ahora esto" sostiene. 

 

Sevilla es ahora mismo un campo de batalla permanente. El PP de Sevilla quedó roto en dos en el convulso Congreso provincial celebrado el año pasado, en el que Virginia Pérez, el caballo de Troya de Moreno para arrebatar el control del partido a Juan Ignacio Zoido, se impuso al candidato de este último, Juan Bueno

Hubo recuento hasta la madrugada, denuncias de irregularidades y únicamente cuatro votos de diferencia. Pero a pesar de lo ajustado del resultado la nueva presidenta pasó a cuchillo a todos los derrotados, hombres y mujeres de Zoido. Empezando por el entonces portavoz del PP en el Ayuntamiento, Alberto Díaz.

Curiosamente, ahora Moreno y Javier Arenas reclaman integración a Casado, cuando ellos arrasaron con todo en Sevilla, dicen los de Zoido

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