25 de agosto de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El aviso a Irene Montero como la primera ministra comunista 80 años después

Iglesias y Montero, puño en alto

Iglesias y Montero, puño en alto

Iglesias le ha ganado la partida a Sánchez y va a lograr colocar a su gente en el Gobierno, aunque la enseñanza del pasado trae negros presagios, según José Alejandro Vara.

Jesús Rodríguez fue ministro de Instrucción Pública y Vicente Uribe de Agricultura en los Gobiernos republicanos. Los dos eran comunistas. Y más de 80 años después es más que posible que Irene Montero, junto a los Echenique o Mayoral, como destacados jerarcas de Podemos, sigan la senda de aquellos dos inquilinos del Consejo de Ministros, aunque los dos "terminaron fatal". "No es de extrañar que una sensación de inquietud y vértigo sobrevuele el mapa político nacional", ha escrito José Alejandro Vara.

En su columna de Voz Pópuli, el periodista analiza la previsible entrada de elementos de la izquierda extrema en el Gobierno, como producto de la 'partida' que han estado disputando Pablo Iglesias y Pedro Sánchez en las últimas semanas. Y el ganador está claro: "El caudillo de los indignados no sólo ganó tiempo, sino que ha salvado su cuello y el de su partido. Podemos amenazaba ruina tras las generales y más aún, después del 26-M. La formación morada vivía su particular hundimiento de la casa Usher, con deserciones, traiciones, cismas y rebeliones. Ahora todo cambiará".

Con "Montero y sus colegas en la Moncloa", la suerte morada tiene muchos visos de cambiar: "Podemos no sólo resucita sino que se consagra como partido de Gobierno, como la primera fuerza de la izquierda no socialista que forma parte de un Ejecutivo desde hace ocho décadas. Iglesias, desde su dacha de Galapagar, dirigirá tranquilamente la maniobra".

 

Pero Vara vuelve al remoto precedente de los ministros comunistas republicanos: "Los antecedentes históricos avanzan negros presagios. Los mencionados comunistas que entraron en el Gobierno de la República, Uribe y Hernández, terminaron muy malamente. El primero, "cínico, desleal, un verdadero chulo de putas", como le llamaba Largo Caballero, fue expulsado del PCE en 1944, luego de enormes servicios a la causa, desde Moscú a Madrid. Uribe, que vivió como un pachá en el exilio mexicano, fue fumigado en el congreso de Praga en 1954. Alcoholizado y objeto de burlas, la traicionó 'la Pasionaria".

Así las cosas, la advertencia a Irene Montero, como a sus compañeros, es más que clara: "Ha de recordar que la historia se repite dos veces. La primera, como tragedia y la segunda, como farsa".

 

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