Un programa de la UMH aumenta al 33% el empleo de personas con discapacidad

“Elche no tiene el peso que merece y en parte se debe a la Diputación de Alicante”, sostiene el profesor de la Miguel Hernández, Antonio Luis Martínez Pujalte

Antonio Luís Martínez Pujalte se dedicó durante 20 años a la política, ostentó diversos cargos públicos de peso en la Generalitat y en El Ayuntamiento ilicitano. Hoy está retirado, es profesor en la universidad y director de la Cátedra de Discapacidad y Empleabilidad de la Miguel Hernández.

El proyecto de “Estrategias para la inserción laboral de personas con capacidad intelectual límite” existe desde el 3 de diciembre de 2015 gracias a un Convenio de la Universidad con TEMPE y APSA. Se trata de un programa de formación dirigido a personas con discapacidad intelectual de entre 18 y 30 años, enfocado a que los alumnos puedan trabajar, principalmente, como auxiliares de tienda y oficina después de su graduación.

La tasa de empleabilidad de personas sin discapacidad es del 60%, mientras que la de personas con discapacidad oscila entre el 20 y el 21%. Afortunadamente, Elche cuenta con una enorme red de empresas que apoyan el proyecto. Sin embargo, según Martínez Pujalte, el principal problema, que se traduce en estas cifras y en esta enorme distancia entre un porcentaje y otro, son los prejuicios. El director de la cátedra insiste en que las empresas quedan gratamente sorprendidas con el trabajo de sus graduados, cuando alguien confía en ellos y se les ubica en puestos adecuados a sus competencias.

"Aportan mucho a las empresas en cuanto a clima y valores, especialmente en cuanto a motivación y resiliencia”. Este programa admite de 15 a 18 alumnos por promoción y ha conseguido elevar la media de empleabilidad de sus alumnos al 33%.

Las dificultades añadidas del mundo laboral para las personas con discapacidad intelectual

La pandemia empeora la situación de empleabilidad en general y las personas con discapacidad intelectual no están exentas de padecer sus consecuencias. Por un lado, es difícil que pierdan su empleo debido a la situación. Pero por otro, programas como el de la Catedra de Discapacidad se han visto paralizados y las posibilidades de encontrar trabajo para las personas con discapacidad intelectual se reducen notablemente.

Otra gran dificultad añadida, señala el experto, es el desconocimiento de la discapacidad por parte de las empresas, por eso considera fundamental el papel de las asociaciones como intermediario. Así mismo estos trabajadores no tienen cabida en todas las corporaciones. “En las empresas grandes es más fácil incorporar a este tipo de trabajadores. Por lo tanto, el programa de la UMH trabaja mayoritariamente con empresas de ámbito nacional o internacional y en todo caso, con entidades de ámbito local con gran envergadura.”

En cuanto al futuro del proyecto, la Cátedra ha sufrido una paralización por la pandemia y aun que se ha intentado mantener la normalidad, el objetivo es recuperar el ritmo habitual e implementar las actividades formativas en nuevos ámbitos como el Protocolo y la Gestión de eventos, o a través de un proyecto ya diseñado, para formar preparadores laborales.

 “Los ciudadanos critican que la Miguel Hernández no esté más implicada en la vida social de la ciudad” Uno de los hitos más positivos de Elche ha sido la creación de la Universidad. Ha ayudado a dinamizar la ciudad y a cambiar el perfil de la misma, así como a su desarrollo cultural.

Desde la UMH se es consciente de que los ciudadanos critican que la universidad no esté más implicada con la vida social ilicitana. Por eso Antonio Luis Martinez Pujalte propone la creación de una sede en el centro, para acercar la institución al pueblo. Un proyecto, que según el Director de la Cátedra, se está estudiando desde hace tiempo.

Elche ha crecido mucho gracias a la diversificación económica, al turismo y a las inversiones y apuestas por las nuevas tecnologías, muchas de ellas nativas de la UMH como Space LD. Pero no tiene la Proyección que necesita una ciudad con su peso, potencial industrial y número de habitantes. Según el director de la Cátedra no existe la suficiente unidad colectiva.

“Los colores políticos no tienen nada que ver, pero la Diputación Provincial de Alicante no ha apostado por Elche desde 1979. De hecho, se podría decir que la Generalitat ha apostado más por Elche que la propia Diputación. No existen proyectos comunes y Alicante es una de las pocas provincias en las que la capital representa a penas a una cuarta parte de la población.”

El futuro de la ciudad

Según el profesor de la universidad, Elche no ha sido ambiciosa y, sin embargo, es una ciudad muy vertebrada. Existen señas de identidad que unen profundamente a los ilicitanos. Tiene una personalidad propia y tiene valores muy positivos como la solidaridad.

“Por ejemplo, durante el confinamiento un grupo de jóvenes emprendió la iniciativa de recogida de alimentos de Conciénciate, que consiguió 20 toneladas de alimentos y eso es algo que no se ha conseguido en ningún otro sitio. Iniciativas como estas, que reflejan el espíritu de la ciudad, son las que auguran un futuro muy positivo para la localidad.”

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