18 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La "chapuza" de la concejal de Carmena para salvarse levanta ampollas

Celia Mayer, concejal del Ayuntamiento de Madrid, ante los medios de comunicación.

Celia Mayer, concejal del Ayuntamiento de Madrid, ante los medios de comunicación.

Celia Mayer fue rápida escurriendo el bulto y eso evitó que rodaran cabezas más allá de la del director artístico al que el equipo de Manuela Carmena cargó el marrón.



El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno mandó a prisión sin fianza a los dos titiriteros detenidos ayer en Madrid por ensalzar a ETA en plena representación infantil. Los artistas pasaron la noche en el calabozo de la Brigada Provincial de Información en Moratalaz por un delito de enaltecimiento del terrorismo y declararon ante el juez de la Audiencia Nacional. Tras escuchar su testimonio y a instancias de la Fiscalía, que solicitó pena de cárcel, el magistrado tomó la decisión. En su comparecencia los dos hombres confirmaron que la expresión "alka" es un juego de palabras referido a Al Qaeda, por lo que la traducción literal del cartel expuesto ante los niños sería: "Viva Al Qaeda-ETA".

En un comunicado hecho público en la tarde del sábado, la marca blanca de Podemos que gobierna en la capital se negó a considerar el delito como "enaltecimiento del terrorismo" e instó a "respetar las garantías jurídicas de todas las personas". Reiteró que el Ayuntamiento de Madrid nunca estuvo vinculado a lo ocurrido y condenó "el uso partidista" que se está haciendo para desviar "la atención sobre los gravísimos casos de corrupción que pesan sobre el partido que gobierna en funciones en España". Además, defendió "la libertad de expresión y el derecho a la crítica social y política a través de la sátira".

El PP madrileño se unió a la Asociación de Víctimas del Terrorismo para pedir la dimisión de Celia Mayer, la concejal de cultural del Ayuntamiento de Carmena por considerarla responsable política de los hechos. Los populares afirmaron que "la Cabalgata de Reyes fue una broma" pero que este incidente "ha pasado de las ocurrencias a un hecho delictivo".

Pero la concejal de Ganemos no piensa dimitir de su cargo como anunció en rueda de prensa. Echó la culpa de todo al director artístico que programó el espectáculo y desligó rápidamente al Consistorio de cualquier responsabilidad. Algo que sirvió para escurrir culpas a pesar de lo obvio, ningún técnico vio la obra antes de aprobarla. 

La solución de Mayer para salvar su puesto se consideró una "chapuza" así como su gestión en la polémica sobre la Memoria Histórica o en la Cabalgata de Reyes de la capital. Las críticas hacia el trabajo de la antigua ocupa del Patio Maravillas se acumulan incesantes aunque ni la alcaldesa ni ella parecen sentir la presión porque ya van dos veces que a un concejal de ese equipo se le relaciona con el terrorismo de ETA. Primero fueron los tuits ofensivos de Guillermo Zapata, ahora esto. 

"ALKA-ETA" vieja conocida de las víctimas del terror

Mientras la maquinaria política y judicial se pone manos a la obra para impedir que este tipo de sucesos vuelvan a ocurrir en las plazas madrileñas, las redes sociales avisaron a las fuerzas del orden de que el mensaje que lanzó el grupo Titiriteros desde abajo no es original. 

La frase "Gora Alka-Eta" salió de una canción del grupo musical Lendakaris Muertos a los que la Asociación de Víctimas del Terrorismo denunció hace años por considerar que sus letras hacían apología del terrorismo. En su lucha contra este grupo musical, que sigue en activo, la AVT defendió que el contenido de sus canciones era dañino para la memoria de las víctimas de la banda terrorista calificándolo incluso de "proetarra".

Lo cierto es que los Lendakaris Muertos están cosiderados como unos provocadores natos. Aunque nunca se han pronunciado sobre su ideología, el grupo apoyó con su música varios actos a favor de la libertad de los presos anarquistas y se relaciona con este tipo de movimientos radicales.

 

 

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