Los coches eléctricos, la mano de Sánchez, y el cuello de la Ford de Almussafes

El anuncio del Gobierno de que para 2040 habrá prohibido el uso de vehículos diésel, gasolina e híbridos llega dos días antes de que Ford explique su recorte de inversiones y personal.

Ford anunció a los cuadros sindicales hace más de un mes que hará recortes en inversiones y personal en sus plantas europeas. Almussafes está en este continente. Y si bien es una de las plantas más eficientes de la compañía, no está en absoluto exenta del riesgo de reducción de empleo por muchas ayudas que haya recibido de la Generalitat Valenciana.

Les cuento. Almussafes tiene tres plantas de producción de coches (carrocería, pintura y montaje) y dos de fabricación de motores. Motores de gasolina, ni diésel ni eléctricos. El anuncio del Gobierno de que va a prohibir los coches de combustión e híbridos en principio no afectaría a Ford España porque los motores que salen de Valencia se envían al extranjero, en donde Pedro Sánchez aún no manda. Pero cabe el efecto contagio: que algún mandatario continental de países que montan los motores valencianos decida imitar a Sánchez con su borrador de Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica y haga un anuncio similar.

Entonces la habremos fastidiado. Porque desmontar las actuales plantas de motores y levantar en su lugar otras de motores eléctricos -a los que Ford no ha dedicado especial atención hasta ahora- podría resultar muy costoso en todos los sentidos ya que se precisaría para trabajar en ella gente cualificada de la que ahora se carece y diferente tecnología. Marcas como Mercedes o la propia Ford podrían pasarlo muy mal, mientras que Kia o Hyundai se verían beneficiadas. Expertos en la materia ven de fondo una vertiente geopolítica de gran dimensión: la lucha entre el oligopolio petrolero (con la OPEP y Arabia Saudí a la cabeza para mantener su cuota de mercado ahora en peligro) y el eléctrico (que se frota las manos con la política verde que Sánchez va a intentar abanderar en todo el mundo).

Pero independientemente de las repercusiones de este anuncio del Gobierno socialista, este jueves Ford va a hacer públicos sus planes para Europa tras la caída generalizada en ventas. Que pasan por tomar decisiones sobre las plantas españolas y alemanas. Almussafes, como es sabido, produce coches con más calidad y mejores costes que los alemanes. Pero los proveedores y los clientes le quedan más lejos porque están … en Alemania. Por lo tanto los costes logísticos aquí son mucho mayores que en el país de Angela Merkel. Lo que significa que, teniendo en cuenta todo (calidad, costes de fabricación y logística), empatamos el partido a los teutones.

¿De qué depende entonces la decisión final de la empresa? De la línea estratégica que se adopte y de quién decida. Si lo hace la central de Detroit, Valencia se salva porque sus instalaciones son tan flexibles que pueden fabricar casi cualquier modelo de la marca. Eso no pasa en Alemania. Pero si se decide concentrar la producción en unos pocos modelos o si la última palabra la tiene la central continental, podemos tener problemas serios porque además la compañía difícilmente querrá mantener duplicidad de estructuras directivas en diferentes plantas en Europa.

Y eso puede implicar cierres.

 

 

 

 

 

 

 

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