18 de julio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Echenique toca fondo como número tres y teme que Iglesias le dé la patada

Pablo Iglesias, entre Irene Montero y Ione Belarra, valor al alza en Podemos en las últimas semanas.

Pablo Iglesias, entre Irene Montero y Ione Belarra, valor al alza en Podemos en las últimas semanas.

Soplan aires de cambio en la cúpula de Podemos y la designación de su número dos para ocupar escaño en el Congreso ha desatado todas las especulaciones entre los morados.

¿Prepara Pablo Iglesias un golpe de mano en Podemos después de que se conozca su resultado en Andalucía? ¿Trama el entorno del líder morado una patada hacia arriba para su hasta ahora fiel número dos, Pablo Echenique?

La designación -una sorpresa inesperada para muchos dirigentes del partido- de Echenique como cabeza de lista de Podemos por Zaragoza para las próximas generales, primarias mediante, ha desatado las especulaciones en una formación que se prepara para una supuesta cita inminente con las urnas (generales). Así lo ha trasladado Iglesias a su entorno anunciando, de hecho, que renunciará a su baja paternal prevista para enero para engrasar la maquinaria electoral.

Por eso, según fuentes consultadas por ESdiario, a los fieles a Echenique les ha parecido "inoportuno" el anuncio que este miércoles realizó Iglesias con "nocturnidad orgánica": su secretario de Organización dará el salto a la primera línea pública con cargo como diputado en el Congreso. Si gana las primarias, primero; y el escaño, después.

Un entorno, el de Echenique, sorprendido por un anuncio que llega tras una bofetada monumental a la cúpula en las primarias para las municipales de mayo y para el propio Echenique, en Aragón, su tierra y su federación morada.

Y que llega también sin que se hayan apagado los rescoldos de la guerra civil abierta en Madrid por el número dos de Podemos -con la purga de sus compañeros carmenistas con Rita Maestre a la cabeza- y con todas las miradas puestas en los resultados del domingo en Andalucía, donde Echenique también batalló para fulminar a Teresa Rodríguez.

 

La confianza entre Iglesias y Echenique se ha deteriorado tras los incendios en Andalucía y Madrid.

 

Precisamente la "escasa mano izquierda" que más de medio Podemos reprocha a Echenique ha convencido a Iglesias de que debe asumir en primera persona la gestión de la maquinaria del partido en vísperas de una triple cita electoral en la que el propio líder de juega su futuro. Y recuerdan que el secretario de Organización ha incendiado literalmente la marca en Cataluña, Cantabria, La Rioja, Andalucía, Aragón y la propia Madrid.

Mientras el crédito del secretario de Organización se esfuma, una nueva figura política toma posiciones y gana enteros en el entorno de Iglesias, su portavoz adjunta Ione Belarra. Iglesias habla maravillas en privado del papel jugado por la diputada navarra durante su ausencia y la de Irene Montero tras el parto prematuro de sus mellizos.

Muchos dirigentes de primer nivel llevan exigiendo meses a Iglesias que dé galones en la cúpula del partido a alguna mujer, dado que el discurso feminista de Podemos dista mucho de su estructura orgánica. Y el nombre de Belarra se ha colado en todas las quinielas, incluso para ascender en los despachos más nobles de la sede nacional de la madrileña calle Princesa.

En cualquier caso, el futuro de Echenique comienza a jugarse, paradójicamente, de la mano de Teresa Rodríguez, su recalcitrante enemiga interna. Si Podemos obtiene un buen resultado el domingo será "a pesar de Echenique y sus maniobras contra Adelante Andalucía", dicen los anticapitalistas. Si el resultado es malo para Rodríguez, la "culpa" va a recaer en esa ofensiva conspirativa que Iglesias encargó hace meses a su número dos.

Y, mientras, Ione Belarra sigue sumando galones. Dicen que su teléfono móvil tiene más actividad que nunca.

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