Grao y Cabañal-Cañamelar: la mar de problemas para el Tripartito de Valencia

Todo el mundo en Valencia ha oído decir alguna vez que la ciudad vive de espaldas al mar. Aunque las cosas ya no son como hace veinte años, ciertamente el actual gobierno municipal tiene dos de sus asignaturas pendientes en el Grao y El Cabanyal-Canyamelar.

De momento, políticamente hablando, lo más peligroso para Joan Ribó y la coalición Compromís-PSPV-València en Comú es la batalla de El Grao. Tras las guerras libradas a la vista de todos entre las conselleras Mónica Oltra y Gabriela Bravo por un lado, y Vicent Soler y su número dos en Hacienda, Clara Ferrando, por otro, más la ruptura del pacto municipal en Paterna librado con la salida del gobierno de Compromís, las discrepancias también públicas entre el alcalde Ribó y el concejal socialista de urbanismo, Vicent Sarrià, están erosionando seriamente los mestizajes, cremalleras, y demás coexistencias botánicas.

En el caso de Valencia, como en el de Paterna, la controversia es urbanística. La filtración del proyecto de PAI para el futuro barrio de El Grao en la desembocadura del Turia provocó en un primer momento unas rotundas declaraciones adversas del alcalde, al que después matizó su concejal Giuseppe Grezzi, también de Compromís, pero que según el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, es quien manda.

Grezzi pasó del “no” de su jefe al vamos a comprobar si la filtración se corresponde con la realidad y a estudiar “correcciones”. Entre una y otra declaración medió la negativa, también rotunda, de los socialistas -en cuyas manos está urbanismo, con Vicent Sarrià a la cabeza- a la paralización de un proyecto encargado hace año y medio y que lleva once años sobre la mesa. La portavoz del PSPV municipal, Sandra Gómez, cree que la principal diferencia es que “hace año y medio no teníamos unas elecciones a la vuelta de la esquina”.

Del proyecto, a Joan Ribó no le gusta el paseo elevado sobre las vías (sin soterramiento), el escaso ancho del cauce, o el derribo de edificios protegidos. El paseo sería una prolongación de la Alameda con la que parchear un soterramiento del que ni siquiera hay plan y que en todo caso depende de Adif. El PAI prevé la construcción de 2.550 viviendas en 19 torres de 30 alturas y una de 45.

Sarrià ya tuvo “lío” con Grezzi

Vicent Sarrià es un veterano de la política. Y más, comparado con Grezzi. Por eso, donde las dan, las toman. Recuerden que el concejal socialista casi se entera por la prensa (como Grezzi ahora) de la presentación de la remodelación de la plaza del Ayuntamiento que hizo el italiano hace unos meses (también protagonizó el anuncio de modificación de la de la Reina). Recordemos que Grezzi es concejal de Movilidad, y Sarrià el de Gestión de Obras y Gestión Urbana.

Y es que según Fernando Giner “vivimos en una ciudad gobernada por el 'grezzismo'”, en la que “el alcalde no hace más que quejarse y ponerse al lado de Podemos y esto no hace más que radicalizar la ciudad”. Ciudadanos ha presentado una batería de preguntas sobre El Grao a Ribó y le ha pedido la convocatoria de una Junta de Portavoces extraordinaria porque “es inadmisible que después de tres años la ciudad de Valencia siga sin mirar al mar”.

Desde el grupo municipal popular, Eusebio Monzó defiende a su manera a Ribó, calificando de “inaceptable” el ninguneo al que le someten PSPV y València en Comú. Para Monzó el alcalde “lleva un mes de agosto horribilis, para olvidar, en el que los socialistas y los podemitas le han desautorizado o dejado fuera de la toma de decisiones estratégicas como es el diseño del Grao, la deuda de la Marina, la ampliación del acceso a Valencia desde el Norte por la V-21, el bloqueo del Cabanyal, la ampliación del jardín Botánico o el retraso en las obras del Parque Central”.

Cabañal-Cañamelar, otra asignatura pendiente para el Tripartito

El cambio de color político del equipo de gobierno municipal no ha significado ninguna mejora apreciable para los barrios del Cabañal-Cañamelar, a pesar de que esa zona de la ciudad fue uno de los “pilares de la campaña electoral”, como recuerda Giner. En opinión del líder de Ciudadanos “incluso podríamos decir que la convivencia ha empeorado, ya que la impunidad ante el incumplimiento de las normas, ha hecho empoderarse a los incívicos”.

Como ejemplo cita el caso de operarios de limpieza que desarrollan su trabajo escoltados por la policía local. De hecho el Síndic de Greuges ha admitido recientemente a trámite la queja vecinal por la degradación de la zona, con “graves problemas de convivencia e incivismo”, suscrita nada menos que por la plataforma Salvem el Cabanyal y por la asociación de vecinos Cabanyal-Canyamelar.

Antes de las elecciones de 2015, todos los partidos valencianos excepto el PP firmaron un manifiesto por la rehabilitación de El Cabanyal en diálogo con los vecinos, que contemplaba “actuaciones urgentes” en materia de rehabilitación de viviendas y seguridad.

Comenta esta noticia
Update CMP