Benidorm da el primer paso contra el turismo de borrachera

Turistas ingleses en los pubs y terrazas de Benidorm

Turistas ingleses en los pubs y terrazas de Benidorm

El pleno aprueba por amplia mayoría una propuesta para instar a las administraciones superiores a hacer una ley que permita a los ayuntamientos sancionar con eficacia las conductas incívicas

Los episodios vividos en las últimas semanas en algunas zonas de Benidorm impregnadas de turismo británico han colmado el vaso de la paciencia de los gobernantes locales. Las escenas vividas durante el pasado Mundial de fútbol con los hinchas ingleses o las que se ven casi cada día en el Rincón de Loix amenazan con dañar la imagen de un destino, Benidorm, que ha emprendido un camino sin vuelta atrás hacia la excelencia, la sostenibilidad y la inteligencia. Y determinadas conductas no casan muy bien con el modelo que se pretende.

Es por ello que el pleno del Ayuntamiento ha aprobado el primer paso para luchar contra el denominado “turismo de borrachera”, ya que hasta ahora apenas dispone de herramientas eficaces que ayuden a controlarlo más allá de las patrullas e intervenciones policiales.

Pero el problema va más allá por la sensación de impunidad que tienen aquellos que son protagonistas de conductas incívicas, en especial los que no son residentes en España.

Lo que el Ayuntamiento pretende es que las administraciones superiores, es decir gobierno de España y Generalitat, redacten una propuesta de ley de modo que los municipios españoles tengan potestad para dictar normativas específicas que permitan luchar contra esas conductas incívicas.

La propuesta aprobada incluye asimismo una petición para reformar la Ley de Seguridad Ciudadana “para que puedan tramitarse las sanciones administrativas impuestas a personas que no residen en nuestro país, de tal forma que pueda seguirse su tramitación en sus países de origen” ha explicado el concejal de Seguridad, Lorenzo Martínez.

El porcentaje de turistas que protagonizan este tipo de comportamiento indeseado es “insignificante”, según indicaba en el pleno el concejal, pero también ha advertido de que “la sensación de impunidad puede ser un aliciente”. Y es que el problema con que se encuentran los cuerpos y fuerzas de seguridad es, como se decía, la “ineficacia” de las sanciones impuestas, que hace difícil combatir “esas conductas minoritarias”.

A pesar de que dichas conductas se contemplan en la Ley de Seguridad Ciudadana y en las ordenanzas municipales, los ayuntamientos se encuentran sin herramientas para “erradicar” esos comportamientos y para hacer efectivo el cobro de las sanciones económicas o de otro tipo que se hayan impuesto.

Con la petición aprobada, el Ayuntamiento persigue evitar unas conductas “que dañan nuestra imagen como destino turístico seguro y, por extensión, a la marca España, además de implicar un indeseado deterioro del entorno urbano y los espacios públicos”.

Por otro lado, en la misma sesión plenaria ha salido adelante por unanimidad una moción del gobierno en defensa del trasvase Tajo-Segura. El portavoz local José Ramón González de Zárate ha tildado la infraestructura de “imprescindible para el presente y el futuro de la provincia de Alicante” y se ha mostrado contrario a “cualquier intento de eliminación o minoración”. Por ello, la propuesta insta tanto al gobierno central como a la Generalitat a defender el trasvase “en los términos actuales”.

Pese a que todos los grupos se han adherido a la moción, tanto socialistas como Compromís Los Verdes han afeado al gobierno que la propuesta no hubiera salido de una Junta de Portavoces de forma que representase a todas las fuerzas políticas de la corporación en lugar de estar firmada solo por el grupo municipal del PP.

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