Los tonos más 'llanos' y los más agudos de Vox en Les Corts

En la sesión constitutiva del parlamento valenciano de la semana pasada sorprendió la elección de Ana Vega como síndica del grupo parlamentario de Vox, en lugar de José María Llanos.

Nadie pareció adivinarlo. José María Llanos no va a ser la cara parlamentaria del partido de Santiago Abascal en las Cortes Valencianas. El presidente provincial valenciano va a quedar eclipsado mediáticamente por la presidenta de la gestora de Alicante, Ana Vega.

Ambos son licenciados en derecho. Llanos ha hecho la travesía del desierto con Vox, un partido que salta directamente de la cadena de mando provincial a la nacional. De momento. Su idea era inicialmente presentarse para alcalde de Valencia. El auge que las encuestas le daban a su partido indicaron la conveniencia de que abandonara su aspiración original y liderara la campaña autonómica, una vez desechadas las primarias a las que se hubiera presentado para frenar el intento de Juan García Sentandreu de auparse a la candidatura municipal.

Llanos es ahora diputado autonómico. Su nombre fue propuesto, también por sorpresa para el resto del mundo, para presidente de la cámara autonómica como alternativo al de Enric Morera. Se llevó sus 10 votos. Pero lo que ese hecho venía a evidenciar es que desde el primer momento Vox quiere foco, para lo cual no va a dudar en distinguirse de PP y Cs las veces que haga falta.

Llanos no fue presidente de la cámara, y no es síndico, sino presidente de grupo parlamentario. Santiago Abascal tampoco va a ser portavoz en el Congreso. Eso en teoría les permite a ambos mayor libertad de movimiento para trabajar en determinadas comisiones y para vertebrar un partido de aluvión falto de estructuras y que se juega el 26M no padecer un efecto gaseosa. José Gosálbez, un desconocido en política, se dejará llevar por las siglas para entrar en el Ayuntamiento, si el umbral del 5% no termina jugándole una mala pasada.

En cuanto a Ana Vega, de 32 años, y a juzgar por su primera intervención en los pasillos del Palau dels Borja aguerrida diputada, saltó a la primera plana política por ser la número 1 autonómica por Alicante, en tanto su marido, Mario Ortolá, figura como número 1 al Ayuntamiento de Alicante, y su padre, Faustino Vega, iba de 3 al Congreso de los Diputados, al que no llegó. A la hija en cambio se le va a oír mucho.

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