18 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Pedro Sánchez, el felón

 


Leí y aún releo a Schopenhauer desde hace años. Aunque algunos le llamaban filósofo del pesimismo, a mí me cae muy bien y retrató como pocos los requiebros del alma humana. 

Alguien que escribe "El Arte de tener razón en 38 estratagemas", "El arte de conocerse a sí mismo" y que es capaz de sentenciar que "los hombres  son lo que aparentan ser", tiene todas las papeletas para ser mi ídolo. 

Pedro Sánchez es sin duda alguna el hombre que aparenta ser: un necio engolado, casquivano y enamorado de sí mismo, tanto que por preservar la magistratura que detenta y por ello no respeta, está dispuesto a vender a los golpistas y sus conmilitones, que ocupan escaños y sillones de un poder que desprecian pero usan en beneficio propio y en perjuicio de nuestro querido país, su honor, por unos meses más en la Moncloa

El cambio y la transformación, desde dentro y con las reglas pactadas. Todo lo demás no es sino mero artificio para pretender tapar golpismos en diferido



La cuestión es que pretende utilizar como moneda de pago nada menos que la solidaridad, la legalidad y hasta la misma dignidad de eso que él llama nación de Naciones. Debe ser tal su temor, que por ello no se atreve a pronunciar con su lengua viperina el verdadero nombre de nuestro país: España.

Aquí hemos cabido todos. Tantos, que hasta los más felones quieren aprovecharse ahora de lo que para ellos es un síntoma de debilidad, cuando no es sino la fortaleza de nuestra querida patria.  

La alternancia en el ejercicio del poder, las distintas sensibilidades e ideologías amparadas por la Constitución española, la inevitable y necesaria regeneración que a todo sistema se le debe pedir y exigir, son cuestiones tan elementales como ordinarias en una democracia. 

El cambio y la transformación, desde dentro y con las reglas pactadas. Todo lo demás no es sino mero artificio para pretender tapar golpismos en diferido, cometidos por los mismos que quiebran la sana convivencia sólo porque no obtienen lo que desean. 

 



Que el Presidente de nuestro Gobierno venda el acervo de un país, el nuestro, a un puñado de neonazis, racistas y xenófobos, que han endeudado y empobrecido Cataluña como nunca debió ocurrir , y que el equilibrio de nuestra democracia penda de la voluntad de un prófugo y de su marioneta, ahora que además el Tribunal Supremo al fin encausará a los muñidores de un golpe de Estado en toda regla , no es sino la muestra de hasta qué punto Pedro Sánchez, que escribe libros en su tiempo libre, vuela en helicóptero porque él lo vale, acompañado de una primera dama que en su casa lo será, pero en nuestro sistema nadie es; ha devaluado la sana convivencia de nuestro país. 

El Senado

Este presidente, pérfido personaje de nuestra más reciente historia,  no solo se encuentra cómodo en el caos, sino que él mismo es el caos.  Envuelto en un falso presidencialismo que la Constitución no recoge, estando como está el Congreso secuestrado por un cúmulo de intereses bastardos y espurios, en manos de minoritarios grupos que actúan en claro fraude de ley, parece más adecuado que nunca que sea el Senado, la Cámara de presentación territorial, la que lidere la lucha contra ese planteamiento que subyace en la actuación de Sánchez, que no es otro que el de que unas regiones y provincias valen menos que otras.

En concreto,que Cataluña, de cuya historia y hasta de su mismo sentir, una minoría ruidosa y belicista se ha apoderado sosteniendo una teogonía infumable frente al resto de los españoles. 

Aquí hemos cabido todos. Tantos, que hasta los más felones quieren aprovecharse ahora de lo que para ellos es síntoma de debilidad, cuando es de fortaleza



Habrá alguien que, como Cicerón le dijo al perverso Catilina tras sus múltiples conspiraciones contra la República romana en el siglo I A.C., sea capaz de espetar a Pedro El Bello  "¿ Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia? ". Estoy seguro de que sí. 

Posdata: la filosofía de Schopenhauer muestra claras referencias e influencia de los textos que componen el llamado canon taoísta, entre otros. En el Wen Tzu se dice que "Si vas muy deprisa no llegarás muy lejos". 

Seguro que Pedro el Bello escucha de su espejito mágico,el CIS, cuán inmarcesible es su belleza y cuán alta la gloria que le espera. Pero como Ícaro, más dura habrá de ser la caída

Elecciones ya.

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